Este blog lleva mucho tiempo marchito, parado en el tiempo, sólo el que precisaba para meditar. Hesitar es humano, y quizás forma parte indisoluble en mi persona. Demasiado tiempo perdido en transmitir una visión distinta de la sociedad, para una nación que sigue adormilada y extraviada. Así que basta de perder horas en intentar cambiar lo temporalmente inamovible, basta de remover conciencias políticas; si hay que aletargarse, pues hagámoslo todos, sesteemos políticamente en la placidez del desastre. Así que me permito, en este mi espacio de libertad, renunciar por un largo tiempo a hablar de política, y derivar a otros espacios más importantes, al menos para mí.
Hace tiempo leí un libro, “La mirada del lobo”, del que, como siempre, les resalto un párrafo, por si les place leerlo, que decía “El hombre aún pensó, mientras volvían a cerrársele los ojos al calor de la hoguera, ¿había hecho bien trayendo al lobo? Y, de repente, otra idea asaltó su cerebro somnoliento. Tal vez el lobo también estuviera pensando si había hecho bien viniendo al fuego del hombre”. Si tuviera que definir que es la amistad, no podría, si tuviera que explicarla, no tendría palabras, pero si me dijeran que facilitara una imagen, todo sería sencillo, no tendría más que fotografiar a uno de los miles de cuatro patas peludos que conviven con nosotros a diario.-
Desde el momento en que entran en nuestro espacio de vida, en nuestra vorágine de conflictos y problemas, desde la primera mirada, renace el vínculo entre hombre y naturaleza, y comienza un camino que nos cambia la vida, la forma de ser, la visión del entorno y la comprensión de la vida. Se inicia un club restringido, selecto, con socios que saben ya valorar la verdadera amistad, porque la sienten a diario, y que guardan celosamente su secreto para evitar que los no iniciados puedan perturbar, con sus insidias, sus mentiras y complejos, su felicidad. Quien pretenda estudiar esta relación sólo encontrará un muro de convencionalismos; en este teatro mágico hay que entrar, y cuando te hayas en él, nunca podrás salir.-
La amistad que se inicia en cada trote, en cada paseo, en cada aventura, de pocos metros o de muchos kilómetros, nos devuelve al milagro de la vida, a la vivencia de la existencia cotidiana, a los encuentros apasionantes, al frescor del rocío o al miedo a la tormenta, al encuentro sincero con otro peludo, de amistad o de ira, de juego o cortejo, pero siempre trasparentes, sin doblez ni falsía. Y el compañero dos patas, mira y aprende.-
Por cada día atormentado, por cada encuentro molesto, por cada problema inducido, siempre está, al término de la jornada, esa mirada plácida, inquieta a veces, comprensiva y tolerante. Por buenos o malos que seamos, siempre encontramos un alma que ve lo mejor que hay en nosotros, que nos da, sin pedir nada, paz y tranquilidad de espíritu.-
Los reproches silenciosos, que los hay, los enfados pasajeros, pero siempre la seguridad que por mucho que golpee la vida, por abandonados que nos encontremos, por aislados que nos sintamos, siempre hay un camarada a nuestro lado, rápido en el perdón, ágil en la comprensión, incondicional en el amor; un ser que no conoce la traición, ni el abandono, ni entiende la perfidia ni la quiere.-
Por cada hipócrita juzgador que nos rodea, disfrazados de consejos bienintencionados, por cada miserable de nuestro entorno, por cada traidor que acecha en las sombras de la vida, el que es acompañado por su lobo, sabe que nunca está sólo, nunca está perdido, nunca está condenado. Escolta de niños, cuidador de ancianos, vigilante de vidas, ojos de ciegos, apoyo de dolientes, compañero de juegos, protector de indigentes, hurtador de miedos y, por encima de todo, amigo siempre. Si veis a alguien que ame la vida, miradle bien, porque casi todos llevaran algún pelo animal consigo, porque es fácil amar la vida si la fuerza de la vida está a tu lado.-
Y en cada monte, en cada árbol, en cada amanecer, en cada luna llena, sé que hay aullidos reprimidos por los amigos que se fueron, porque pese a lo aprehendido, aún pesan en los bípedos, la mochila de convencionalismos arrastrados. Pero al menos, en cada ladrido oído, en cada gruñido soterrado, en cada mirada mantenida, aprendes.-
Sea este mi homenaje a la amistad, a la sinceridad, a los compañeros peludos que hacen menos duro el tránsito en esta tierra, a los que ya se fueron y a los que aún están. Y si cuando la Dama del Alba me lleve a otros lares no encuentro mis lobos, que cambie de ruta, que a mal sitio habré arribado.-
martes, 30 de julio de 2013
martes, 2 de abril de 2013
MENTIRAS
La semana que ya ha terminado es para
mí época de reflexión, y, para esos momentos tenía un libro en espera, titulado Walden, de esos
que se compran y aguardan, no se sabe muy bien por qué, ese momento preciso
para ser leídos; quizás la época, que me trae la imagen de un Hombre justo
sacrificado por deseos de poder, por soberbia, miedo, avaricia y envidia;
quizás las declaraciones de nuestros gobernantes, que mientras nos vuelven a
prometer brotes verdes y un paraíso para el año que viene, que ya se sabe que
de lo dicho hoy mañana nada, y tan panchos se quedan oiga, mientras nos
sumergen en un pozo de mentiras y corrupción; quizás sólo sea el paso de las
estaciones, que me hace sentir el paso inexorable de la naturaleza. El caso es
que en esas estaba cuando un párrafo que leí me sobresaltó; decía "Los
hombres trabajan por error. La mejor parte del hombre es arada en la tierra
como abono. Por un hado similar, comúnmente llamado necesidad, se dedican, como
dice un libro viejo, a acumular riquezas donde roen la polilla y la carcoma,
donde los ladrones abren brechas y roban. Es una vida de locos, como
comprenderán cuando lleguen a su fin, si no antes." Por favor, no lo
confundan con la magnífica obra del conductista, en mi opinión ligeramente
sádico y padre no reconocido de los experimentos políticos y económicos que
estamos sufriendo, aunque su rebaño sujeto por cercados virtuales salta de la
mente cuando veo a donde nos están conduciendo.-
Al
iluso que aún crea, que coja los programas, de unos y de otros, que lo compare,
que lo lea, que lo analice y que decida. Le mienten con la educación de
nuestros hijos, le engañan con los recortes, le falsean la realidad que usted
vive; vea lo que han hecho unos y lo que están haciendo otros. Si al final
sigue pensando que no hay que cambiar el sistema, que no hay que jubilar a
tanto inútil, que no hay que procesar a tanto corrupto, si después mantiene su
creencia que esto es una democracia, que estamos progresando, que reducimos las
diferencias sociales, que una sociedad más justa está próxima, al menos podré
tener la esperanza de estar equivocado.-
Le
dicen que hay que ser más competitivo, pero no le han dicho respecto a quién. ¿Volvemos
a permitir que trabajen los niños?; ¿quitamos la jornada de ocho horas? (si es
que se cumple ya en algún sitio); ¿quitamos las pensiones a nuestros ancianos?;
y ya puestos, ¿por qué no suprimimos del todo la sanidad gratuita? ¿Dónde cree
que han puesto el límite? Y no se lo dicen porque no lo hay, porque reducen lo
conseguido después de siglos de esfuerzo no para que otros más deprimidos vivan
mejor. Quitan lo conseguido porque aún quieren más, porque no se sacian de sus
ansias de riqueza, poder y soberbia, porque tienen que seguir crucificando a
justos, marginando a ciudadanos, y arruinando a todo aquel que no sea de su
casta. Si quiere mirar hacia atrás, verá como la historia le enseña que una
sociedad pueden retroceder indefinidamente para volver casi a las cavernas. Los
derechos que no se está dispuesto a defender, se pierden; las sociedades que
quieren mirar a otro lado mientras la injusticia se extiende sobre el prójimo,
está llamada a pagarlo durante generaciones.-
Así que o bien disfrutamos de la armella que nos
han colgado, chinglamos, si no queda para buen vino lo que se tercie, y
seguimos siendo la plaga que no se merece ni el lugar en donde vive ni la
herencia que tenemos, o asumimos la vida, afrontamos los retos, nos implicamos,
arriesgamos y cambiamos la estructura y sólo así, quizás, sólo quizás,
avancemos hacia un mundo en el que de verdad merezca la pena que existamos como
especie.-
viernes, 15 de febrero de 2013
PACION Y AGUIJADA
He de confesar que la pereza me invade. No es un cansancio físico, ni una desidia personal, no, es más bien una desesperanza anímica, un vacío vital; después de las navidades ha entrado este año con su carga de miseria, desempleo y desolación. Con eso y la certeza personal de una serie de politiquillos que han cogido la carretilla para llevarse cruda la pasta de todos, sí la pasta, porque ya no se llevan dinero, no, estos son tan buitres, tan catetos, tan mendaces, que no cogen dinero, no, cogen la pasta; y no piensen que son unas excepciones, porque me temo que la anomalía son aquellas personas, me temo que un puñado, que se dedican a la política con ánimo de servicio público y sin querer engordar sus carteras a costa del sufrido ciudadano. Así que no se imagen algún carnero descarriado y perverso, no, sino toda una casta emuladora de Monipodio, dedicada al nobilísimo arte de desplumar al pardillo, que somos casi todos, para engrosar sus buchacas o, mejor aún, sus contenedores transoceánicos, que para qué van a ser moderados si los saqueados ni se inmutan. Casualmente, al leer la obra Madre Coraje y sus hijos, regalada por los siempre generosos Magos de Oriente, vi la imagen que vivimos en esta Nación cuando, en un párrafo, leí : “Si, esos nos conocen y saben como tratarnos. ¡Siéntense! Y nos sentamos. Y cuando se está sentado no hay alboroto. Será mejor que no vuelva a levantarse, porque como estaba antes no va a volver a estar.”.-
Esta casta perezosa, mediocre e inútil, me genera hastío y rabia; esta pandilla de golfos son traidores a todo lo que representa la democracia y la libertad. Esta gentuza nos ha metido en una pecera para que nos creamos libres, mientras engrosan sus talegos con nuestra vida. El lema futuro es ponga un corrupto en su vida, porque de cada corruptela, de cada chanchullo, de cada chorizada, una parte es suya, y nace de sus pelotazos, de sus tráficos de influencias, de esas cajas quebradas, de esas inmobiliarias hundidas, de esas subcontratas con amiguitos, de esos eres malolientes, de esos puestos creados, de toda la inmundicia que chapotea en nuestro país. Creo que fue Alonso Ojeda, adelantado español, valiente, honesto, cabal e incapaz de chapotear en el fango asqueroso de la intriga, la envidia y la corrupción, quien dijo que los traidores eran como los caracoles: babosos, cornudos y siempre encerrados en su caparazón; se diría que no existen hasta que la lluvia les obliga a mostrarse y descubrimos que proliferan por millones. Así que, amable lector, póngase el chubasquero porque con el tifón que nos está regalando le destino, la caracolada está servida.-
Estos bribones, estos tahúres del voto, estos mentecatos, estos vividores a costa de bolsa ajena, están enterrando la democracia. Son como patrones de crucero que mientras se desfogan con la rubia explosiva llevan la nao a pique, y no crean que van a tener la dignidad de hundirse con el barco, no, lo abandonaran los primeros y el que se quede que arree si puede, o si no, que reviente.-
Con tanto mandanga la patria se hunde, con tanto granuja muere la sociedad, con estos bujarrones grises y siniestros la ruina es cierta. Pero, ¿y cómo hemos llegado a esto?
Y al contestarme, la pena confieso que me anega, la tristeza me abruma y el dolor se acrecienta. Estos son producto de todos; les hemos cebado, alimentado, criado, consentido, y ahora nos devoran. Le hemos jaleado y animado, hemos pasado por alto sus vergüenzas, hemos girado la cabeza para no ver tanta iniquidad, nos hemos tapado la nariz para no oler tanta podredumbre, y sólo para mantener nuestros pequeños vicios, nuestra tolerancia con nuestras pequeñas sisas, nuestras pequeñas raterías sociales. Y cuando nos hemos dado cuenta, nos quitan la pación y nos sueltan la aguijada. Así que usted decida, que ninguno aleguemos falta de responsabilidad del desastre que se acerca por no querer mirar el presente. O aguanta el palo, o enmiende primero su casa y eche luego a la plaga. Siga siendo una oveja, o despierte en la noche que nos toca y sea un lobo que defiende su manada. Esto, paciente leedor, es la libertad, la democracia y la responsabilidad.-
Esta casta perezosa, mediocre e inútil, me genera hastío y rabia; esta pandilla de golfos son traidores a todo lo que representa la democracia y la libertad. Esta gentuza nos ha metido en una pecera para que nos creamos libres, mientras engrosan sus talegos con nuestra vida. El lema futuro es ponga un corrupto en su vida, porque de cada corruptela, de cada chanchullo, de cada chorizada, una parte es suya, y nace de sus pelotazos, de sus tráficos de influencias, de esas cajas quebradas, de esas inmobiliarias hundidas, de esas subcontratas con amiguitos, de esos eres malolientes, de esos puestos creados, de toda la inmundicia que chapotea en nuestro país. Creo que fue Alonso Ojeda, adelantado español, valiente, honesto, cabal e incapaz de chapotear en el fango asqueroso de la intriga, la envidia y la corrupción, quien dijo que los traidores eran como los caracoles: babosos, cornudos y siempre encerrados en su caparazón; se diría que no existen hasta que la lluvia les obliga a mostrarse y descubrimos que proliferan por millones. Así que, amable lector, póngase el chubasquero porque con el tifón que nos está regalando le destino, la caracolada está servida.-
Estos bribones, estos tahúres del voto, estos mentecatos, estos vividores a costa de bolsa ajena, están enterrando la democracia. Son como patrones de crucero que mientras se desfogan con la rubia explosiva llevan la nao a pique, y no crean que van a tener la dignidad de hundirse con el barco, no, lo abandonaran los primeros y el que se quede que arree si puede, o si no, que reviente.-
Con tanto mandanga la patria se hunde, con tanto granuja muere la sociedad, con estos bujarrones grises y siniestros la ruina es cierta. Pero, ¿y cómo hemos llegado a esto?
Y al contestarme, la pena confieso que me anega, la tristeza me abruma y el dolor se acrecienta. Estos son producto de todos; les hemos cebado, alimentado, criado, consentido, y ahora nos devoran. Le hemos jaleado y animado, hemos pasado por alto sus vergüenzas, hemos girado la cabeza para no ver tanta iniquidad, nos hemos tapado la nariz para no oler tanta podredumbre, y sólo para mantener nuestros pequeños vicios, nuestra tolerancia con nuestras pequeñas sisas, nuestras pequeñas raterías sociales. Y cuando nos hemos dado cuenta, nos quitan la pación y nos sueltan la aguijada. Así que usted decida, que ninguno aleguemos falta de responsabilidad del desastre que se acerca por no querer mirar el presente. O aguanta el palo, o enmiende primero su casa y eche luego a la plaga. Siga siendo una oveja, o despierte en la noche que nos toca y sea un lobo que defiende su manada. Esto, paciente leedor, es la libertad, la democracia y la responsabilidad.-
viernes, 7 de diciembre de 2012
MAGOS
Llega la Navidad de este
desolador año 2012, el año en que se ha destruido los sueños e ilusiones de
miles de compatriotas que han visto como el trabajo de lustros, las esperanzas
del futuro, las realidades del presente, han sido abrasadas en la pira
encendida por demasiado zoquete, chorizo y
gentuza que abunda no sólo en esta sufrida piel de toro, sino en un
planeta desolado por el egoísmo, la avaricia y la maldad. Y en estas fechas me
viene al recuerdo lecturas de los Magos, leídas no sólo de pequeño, sino cuando
el peso de la vida me ha alejado de mi niñez. Hoy quiero compartir un párrafo
del Evangelio Apócrifo Árabe de la Infancia que decía: “Entonces tres reyes,
hijos de los reyes de Persia, tomaron, como por una disposición misteriosa, uno
tres libras de oro, otro tres libras de incienso y el tercero tres libras de
mirra. Y se revistieron con sus ornamentos preciosos, colocándose la tiara en
la cabeza, y portando su tesoro en las manos. Y al primer canto del gallo,
abandonaron su país, con nueve hombres que los acompañaban, y se pusieron en
camino, guiados por la estrella que se les había aparecido”.-
Creo
que no hay seres más entrañables que estos tres reyes, magos o sabios, que
abandonan todo para encontrar a un niño recién nacido que viene a traer todo lo
perdido, todo lo destruido, todo lo arrasado por la maldad que anida en
nuestros corazones. Su búsqueda es la de la humanidad, la misma hoy que hace
miles de años, la llama escondida en nuestros corazones que añora la justicia,
la verdad, la esperanza. Su senda es el abandono de su comodidad, adentrarse en
los peligros de todo camino, desiertos, montañas, bandidos, vergeles. Y no se
amilanan frente al riesgo, ni se abandonan en los placeres, ni desesperan con
los avatares, ni desechan los lances desagradables. Paso a paso siguiendo la
estrella, buscando lo que creen, lo que esperan, lo que saben que colmará sus
corazones. Y cuando encuentran al nacido, no importa que esté en un pesebre,
que parezca un mendigo, porque son capaces de ver más allá de lo físico, de la
apariencia, del arquetipo de un Rey o un Dios. Una lección para todos nosotros,
atados a nuestros prejuicios; una enseñanza de lo que son valores, lo que
representa la humanidad, la humildad y la perseverancia en la búsqueda de lo
bueno y de lo justo. Y allí, al término de su larga andanza, los Magos se
arrodillan ante el Niño.-
Ese
recién nacido representa el valor que buscó y buscan los hombres, y sea usted
creyente o no, reconozca que el que ha nacido luchará contra la injusticia,
reivindicará la dignidad de la persona, clamará contra todo lo que es malo e
injusto, morirá por sus valores, oprimido por los poderosos, maltratado por el
invasor imperialista, abandonado por sus amigos cobardes, y sacrificado por la
casta opresora. A los creyentes nos aporta trascendencia, pero quizás sea más
importante lo que todos los hombres de bien pueden compartir, el ideal de un
mundo mejor.-
Todo
eso es lo que reconocen los Reyes haber encontrado. Y quizás, en cada mágica
noche del día cinco, además de esos paquetes grandes o pequeños que nos puedan
traer, deberíamos ver su ejemplo, su camino. Podríamos intentar no ver sólo la
apariencia, no quedarnos en lo material de la vida, no mirar a otro lado ante
la injusticia, la miseria o la iniquidad, porque en cada pobre, en cada persona
triste, en cada solitario, en el que sufre, puede brillar en su corazón esa
estrella que nos haga mejores. Y si ellos nos traen la magia de la ilusión, de
nuestro regreso a la infancia, de la sonrisa de los niños, del viaje a los
sueños, también nos plantean un reto como adultos, que es optar por iniciar el viaje
hacia un mundo mejor o retozar en nuestra vida de desidia e indiferencia ante
lo injusto.-
Desde
este blog quiero desear Feliz Navidad a todos, especialmente a los que se
encuentran tristes, a los que perdieron seres amados, a los que tienen seres
queridos lejos, a los que se encuentran solos y deprimidos, a los que son
víctimas de la injusticia, de la codicia humana, de nuestra indiferencia, a los
que sufren, y que si los que estamos a su alrededor somos incapaces de
ayudarles, que la Luz de la Navidad brille en sus corazones.-
lunes, 19 de noviembre de 2012
Sobre Víboras y Canelos
En mi recién adquirida faceta de antropólogo
aficionado y pasivo de la realidad española, he de reconocer que viajo de
sorpresa en pasmo, y de arrobo en estupefacción; y entre tanta fascinación me
vino al recuerdo un párrafo de un ensayo que dice “lo que vino primero fueron
los recortes del gasto público. Una serie de medidas que culminaron en los
decretos de urgencia promulgados el…., redujeron las prestaciones de desempleo
de diversos modos, limitaron el periodo en que podían percibirse e impusieron
nuevos instrumentos de inspección en un número creciente de casos”. No, no
piensen que el libro habla de la España actual aunque les suene la música, ya
que su título es La llegada del Tercer Reich, y trata del ascenso del
nacionalsocialismo en las turbulentas aguas del periodo de entreguerras;
quizás, si quieren ver su futuro, salvo que cambiemos nuestra forma de vivir el
presente, podrían atreverse a leerlo.-
Aunque
en pleno siglo XXI, aquí y ahora, nuestros políticos van pasando de la
privatización de la sanidad, al desmantelamiento de Iberia, a la reducción de
los derechos sociales, a la reducción de impuestos para la multinacional del
juego, a los escándalos de corrupción,
al desafío independentista, pero sobre todo al saqueo a los ciudadanos en un
macabro juego de la oca, y de oca a oca y trinco porque me toca.-
Y
esta casta política, esta mezcla de mediocres, pusilánimes, vividores y viudas
negras a dos patas, han extendido su red de corrupción y muerte social, han
inyectado su veneno en la estructura empresarial, han eliminado la información
veraz y por lo tanto la libertad de expresión, han degenerado el tejido humano,
hasta conseguir destruir el estado democrático, ir en vías de arrasar el estado
de derecho y empezar, a paso legionario, a demoler el estado social, eso sí, a
costa de engrosar sus bolsas y disfrutar de la opulencia ellos y sus enchufados;
a fin de cuentas, el que venga detrás que arree, aguante y pague.
Hoy
no quiero definir más a los políticos, sino que pretendo realizar un ejercicio
de autoayuda, inútil lo sé, mirándome al espejo de la historia. España está
sufriendo un experimento global, el ataque más virulento de los neocon a una
democracia occidental, con la cobarde, nauseabunda y odiosa ayuda de nuestros
políticos patrios, que forman, con honrosas excepciones todo hay que decirlo,
un pus pestilente y nocivo, un detritus infecto, insalubre y fétido plagado de
saqueos del que nos vamos a arrepentir, en términos de tejido nacional y social,
durante generaciones. No estamos en conflictos ideológicos, ni religiosos; no
existe en los ámbitos del poder derecha ni izquierda, no hay fachas ni rojos, ni
liberales o conservadores, sólo una plaga traidora y corrupta deseosa de saciar
su apetito de poder y dinero, una rémora social para la que sólo importa
refocilarse en billetes sin que importen los medios. No hay empresas, solo
negocios, no hay personas, sólo presas, no hay honor, solo ruindad.-
Así que
dancemos y holguemos, que el final se acerca, brinquemos y juguemos a su
música, que sus pernadas están a salvo, bebamos y olvidemos, que su diezmo será
una copa ácida que apuraran nuestros hijos. Ellos ya han cogido sus treinta
monedas por traicionar a una Nación, pero los culpables somos los que seguimos
indiferentes, los que pasamos, los que no queremos ver la realidad, la
injusticia, el saqueo, los que silbamos en la vía con cada parado, cada empresa
cerrada o negocio troceado, cada desahucio, los que ronceamos para evitar ver a
los que husmean en la basura y a jubilados manteniendo a sus hijos y sus nietos,
vamos, los que miramos al suelo para no
ver la ruina que han traído. Yo nos acuso, como indigentes sociales, como
perversos mentales, como depravados políticos. Estos son nuestros dirigentes,
los que votamos, a los que seguimos, a los que justificamos sus mentiras, sus
engaños electorales, sus cambios de careta y, por lo tanto, los que nos llevan
con nuestro consentimiento al infierno que devorará años, décadas, lustros, de
evolución y de sueños. Podemos sentirnos orgullosos, si señor, porque los
responsables de lo que trae el futuro somos, ¡oh sorpresa!, nosotros.
miércoles, 17 de octubre de 2012
LA VORAGINE
Hará una semana que tuve una conversación con un
amigo en la que hablábamos del futuro de España. Como ustedes sin duda habrán
deducido, charlábamos sobre el órdago independentista lanzado por los monstruos
nacionalistas alimentados con nuestros impuestos y nuestra estupidez. Lo cierto
es que cada vez que veo o escucho los discursos de estos personajes, recuerdo
una frase de la obra Al Oído del Rey que decía: “Tenemos que concluir,
entonces, que lo que en realidad algunos buscaban era convertirse en pequeños
monarcas de sus propios reinos, absolutistas por lo demás, so capa de
despreciar la Monarquía, todas las monarquías, e institucionalizar una
revolución al estilo Napoleón, quien, despreciando las casas reales, no concibió
nada distinto que organizar la propia al institucionalizar la Revolución que se
la había otorgado”.-
Nada nuevo hay en sus chantajes
nacionalistas, pensaran ustedes, una vuelta de tuerca más en la extorsión
habitual de estos individuos que han hecho de la separación su pesebre, su
mangancia y su sinecura. Quizás ustedes opinen, al igual que mi compañero de
debate, y seguramente con buen criterio, que la historia de las naciones da
muchas vueltas; yo, quizás más pesimista, creo que la historia tiene unos puntos
críticos, unas situaciones a partir de las cuales los hechos que se
desencadenarán son inevitables. Si me permiten un símil, yo veo la historia de
las naciones como un mohicano navegando en su barca. Sí, recuerden esas antiguas
películas del oeste, pongan, al igual que yo, cara de bobos recordando su
infancia, la corneta del sexto de caballería, la policía montada, los indios y
la bella joven a la que hay que rescatar, vamos, todo un clásico de película. Imaginen
que toda la tribu huye con la cautiva por el río, perseguidos por el
protagonista que utiliza el colt como si fuera una ametralladora; pero las
corrientes son traicioneras; hay meandros, cursos nuevos, aguas tranquilas y,
como no, cascadas y torrentes. Hay un punto en el que la canoa caerá por la
catarata, por mucho que nuestro indio reme, aunque toda la tribu arrime el
hombro, y, lamento devolverles a la realidad, aquí el final será malo para
todos-
Así, tenemos
una comunidad autónoma que gasta el dinero a espuertas, que ha educado a varias
generaciones en una historia inventada y falsa, que es incapaz siquiera de
pagar las nóminas a sus funcionarios, que se niega a cerrar ni uno solo de sus
corralitos manipuladores y panfletarios y que se encuentra al borde de una
quiebra irreversible. Y su casta política, todo hay que decirlo, no muy
diferente de la del resto del país, aterrada ante el riesgo de que la quiten el
dornajo, se lanza, como todos los políticos cutres que en el mundo han sido, a
la búsqueda del enemigo exterior; para ello se fuerzan uniones populares frente
al malo, se asila en una bandera y exalta a la masa contra el diablo cojuelo de
turno, que, lamento decírselo, esta vez somos el resto de España. Es el niño
malcriado y mimado que comete error tras error y, en vez de rectificar, de
asumir lo hecho y corregirlo, responsabiliza al que le cuida y apoya; vamos, un
caradura de tomo y lomo, lo que en política hispana es sinónimo a político
nacionalista.-
Y
si bien es cierto que esta situación viene de lejos, que las culpas son de
todos los gobiernos que desde la transición en España ha habido, y de los
ciudadanos que, como ya es costumbre, hemos callado y tragado, los amarracos
están ahora en el tapete del gobierno actual, que actúa como es habitual en él,
finta, vacila, amaga, se paraliza y se pasma.-
El Gobierno va
a quedarse en la inopia, patidifuso y alelado, y si no al tiempo. Este Gobierno
y su partido, que vota en el Congreso en contra de las propuestas que intentan
que los padres puedan exigir que se enseñe a sus hijos en la lengua común con
independencia de la zona de España en la que vivan, que apoya los presupuestos del
partido que promueve la secesión, no va a hacer nada, excepto, quizás, esperar
que una intervención extranjera le solucione el problema.
Pero quiero
ser justo; no es sólo un problema del Gobierno, es un mal de una sociedad que
ha perdido su espíritu, su honor y su fuerza, un país al pairo, una Nación a la
deriva, y unos ciudadanos aborregados. Quizás alguien debería recordarnos a
menudo la frase de Kossuth, que decía que “únicamente la nación que tiene
fuerza vital puede subsistir; pero la que vive apoyada, no en su propia
vitalidad, sino en la buena voluntad de los demás, no tiene porvenir”, porque
puede ya ser tarde para lograr un futuro digno para nosotros y nuestros hijos.-
miércoles, 3 de octubre de 2012
TRES ESPADAS
Hace
unos meses dos buenos amigos acudieron a la celebración conmemorativa de la
batalla de las Navas de Tolosa. Uno de ellos, andariego, triscón y viajero, que
igual calza botas para recorrer la vía de Santiago, que calza zapatos para
pulular por Europa y quizás chilabas para vaya usted a saber que caminos
recorrerá, me dio a conocer la labor de la Fundación Navas de Tolosa que me
hizo recordar una cita del libro la Gran Aventura del Reino de Asturias. Así
empezó la Reconquista que decía “En esa fragua se forjó una identidad. Nada
menos. El movimiento incesante de pioneros, repobladores y colonos, sólo
detenido para volver a ponerse de nuevo en marcha, creó una manera específica
de ver el mundo y de entender el sentido de la propia vida. Nada de lo que
ocurre en España durante los siglos siguientes puede entenderse sin aquel
impulso, hondamente arraigado, de la Reconquista”. Y sirva este artículo para
elogiar la encomiable labor que realizan
un puñado de compatriotas para crear un mundo más solidario y defender nuestra
historia, y eso frente a la indiferencia institucional, problemas financieros,
falta de publicidad y autismo social. Todos ellos peligrosos y curtidos
enemigos, pero no más que a los que se enfrentaron con coraje sus antepasados,
que también eran los nuestros, en un hecho glorioso en la que España salvó a
Europa por vez primera y no única, porque algunos siglos después se repetiría,
pero ya en el mar Mediterráneo y lejos de nuestras costas. Que casi nadie de
nuestros vecinos lo recuerde quizás no importe, porque eran otros tiempos y de
los hechos de honor sólo había que esperar el reconocimiento de Dios.-
Y camino al sur, desde Toledo,
castellanos, aragoneses y los navarros, tarde pero en hora, que nunca fue
contrario al pundonor la puntualidad, sobre todo si de dar mandobles se
trataba. Los que vinieron de Europa a ayudar, los ultramontanos, despachados
por el castellano a su casa, que por mucha fama que esta tierra tenga más allá
de los Pirineos, aquí ni saqueos, ni degollinas, ni violaciones a los súbditos
del rey, vistan sayas o turbantes, que más valía a los que sueñan con Europa
como sanadora de nuestros males, que repasen la historia para ver que o
nosotros nos lamemos nuestras heridas o fuera nos amputan el brazo.-
La batalla cruenta, los chuzos, de
punta. Sangre derramada, filas que flaquean y, mejor, que hablen las crónicas, llegado el punto
decisivo, el Rey castellano dijo “delante de todos al arzobispo de Toledo: ‘Arzobispo,
muramos aquí yo y vos’... Y en todo esto doy fe ante Dios, el noble rey no
alteró su rostro ni su expresión habitual, ni su compostura, sino que más bien,
tan bravo y resuelto como un león impertérrito, estaba decidido a morir o
vencer.” Y ahí cargaron los tres reyes, que en aquella época reyes, nobles y
ciudadanos no andaban escasos de sangre en las venas, redaños y honra en el
corazón. Navarra rompe las cadenas, Aragón derrocha honor, Castilla protege la
libertad.-
Y ese sufrimiento, esa sangría, esas
familias rotas, esos villanos muertos, esos nobles aflechados, ese derroche de
vida, esfuerzo y honor, nos ha permitido ser como somos, tener nuestra
libertad, mejores o peores no sé, pero capaces de optar, de pensar y decidir,
de creer o no, de volar sin ataduras, en resumen, de disfrutar nuestra cultura
occidental.-
Y ahora, unos pocos siglos después,
ante el silencio común, una modesta Fundación es la que mantiene el recuerdo de
la gloria, es la que iza el pendón del honor, del respeto a la historia y del
pundonor, ahogándose ante la ignorancia y el silencio, con escasos recursos y
ninguna publicidad, demostrando que aún quedan hidalgos amantes de la tierra
que en silencio acuna a las almas dormidas en un sueño de una España mejor.-
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