Por Juanjo Asenjo
¡Que borde soy!, tengo que asumirlo, pero, ¿recuerdan ustedes Fuenteovejuna? No, no sólo es un dicho… Es una obra de teatro de Lope de Vega que, como no puede ser de otra forma en el arte que trasciende las pijotadas de una época, es la esencia de un pueblo. Les traigo una parte del acto tercero: “ESTEBAN: Yo, hija, no soy de aquellos que permiten que los nombres con esos títulos viles. Iré solo, si se pone todo el mundo contra mí. JUAN ROJO: Y yo, por más que me asombre la grandeza del contrario. REGIDOR: ¡Muramos todos!”. Podría traer a ustedes a la memoria a Calderón, pero… ¿les interesa o les daría vergüenza mirarse en el espejo? Tengan cuidado… que los espejos hacen malas jugadas y a veces se ve lo que usted o yo no queremos mirar… Los espejos traen fantasmas del pasado, de los ancestros… Venga sea usted Scrooge y escóndase debajo de las sábanas… Y no se olvide meter su mano debajo de las sábanas, no sea que la dignidad del pasado se la agarre.
Se que es posible que ustedes no conozcan la Escuela de Salamanca, aunque es la base de nuestra civilización (la española, por si le cabe duda). A los enamorados de la Revolución Francesa... ¿Saben quien es Juan de Mariana de la Escuela de Salamanca?. Pues este “don nadie”, dijo ; “La potestad regia provino en su origen de la voluntad del pueblo... Si el príncipe abusa de su poder y cae en la tiranía, despojando a los ciudadanos de sus bienes, despreciando las leyes y la religión, no solo es lícito resistirle, sino que, si no hay otro remedio para salvar la patria, el rey puede ser privado del trono y pasar a ser legítimo su ajusticiamiento (tiranicidio) por la misma república que le dio el poder” Pues sí, lean “De rege et regis institutione” en el siglo XVI…. Uy… que esto no es gabacho y es doscientos años antes…. Bueno, si usted ha entrado en cortocircuito, tómese un copazo, que con eso volverá a la normalidad, Y coméntelo con su cuñao (todos tenemos uno, como las opiniones y nuestro culo) que igual se van los dos de copichuelas (su cuñao y usted, o usted y su culo, que tanto da).
Ya se… Hablo de Ceuta, de dignidad, y usted no quiere oírlo. Fue de manifa y con eso ha cumplido. Pues no…. La situación sigue… Y usted, ¿qué hace? ¿Tranquilo ya? ¿Le gustaría vivir eso? Venga, sitúese, sale de su casa y se encuentra esa situación. O sale su parienta, o su hija, o su hijo menor…. ¿Mola? Pues si usted no mueve sus posaderas, si no se indigna, si no dice nada, si se calla como una meretriz en el catre, si no hace lo que puede, usted es carne de matadero.
Nuestros antepasados lo tenían claro. El grupo, el municipio, la sociedad, hacían la fuerza. Mostraban la resistencia de la comunidad frente a los abusos del poder. Ahora no será el corregidor corrupto, el señor feudal explotador, pero la filosofía es la misma. Es la lucha del oprimido frente al opresor y, ojo, no hablo de dialéctica marxista, hablo de dialéctica de poder. El poder se disfraza de lo que sea, hasta de monja carmelita si se tercia. El caso es oprimirle, saquearle, aprovecharse de usted, sea con traje de sociata, de progre, de pepero o de lo que sea… Mire, dígales a todos que se vayan al puerto de Barcelona a ver si encuentran a su padre entre tanto marinero, y enfoquen su situación. Y ¿Qué hace la sociedad borreguil española? ¡Que se la va a hacer! ¡Ya se arreglará! ¡Qué cosas pasan!... Despierten… la mentalidad franquista debe cambiar. No hay un caudillo, sea Paco ranas o el califa de turno, no les van a resolver nada. Eso ya terminó, así que quítese las telarañas y despierte. Franco ha muerto, por si no lo sabe, y ahora le toca a usted resolver sus problemas… Y ya, usted se dice que es de izquierdas, no franquista, pero su mentalidad es la misma. Sustituye a Franco por el caudillo rosamano de turno.
Ustedes callados con La Palma; callados con la gota fría (o dana que hay que ser pijos para renombrar lo de siempre); callados con los incendios; callados con vías soldadas con chicles “glum”: callados con encerrarnos a todos por muy inconstitucional que fuera; callados con las zonas quemadas y que los vecinos no pueden reforestar, no sea que a los de siempre se les caiga el negocio de las plaquitas o molinillos o minería, y el pueblo aconejado… pero… ¿no se le atraganta tanta indignidad?. Usted sigue con el bozal del año del Covid y lo tiene grabado en el alma, y hasta el infinito y más allá…
¿A qué espera? ¿A que vendan a su hija en un mercado persa? ¿A que los comegambas organicen una huelga general? Qué sí, que vengo de la generación de Anguita, de Nicolás Redondo, de Suarez, de Gerardo Iglesias, de Fraga (antes de que se tomara la camaida nacionalista que ya se sabe que las meigas hacen maravillas), de Gutiérrez Mellado o de tantos otros que tienen mi respeto. Sí, procedo de una España con dignidad, que fueran de izquierdas o derechas, sabían que la patria se defiende en cada momento y hoy, no "mañanaaaa, que ya veremos que seremos…" ¿Ha leído usted a Azaña? ¿A José Antonio?, ¿A Unamuno?, a tantos otros, pero, usted que se dice de derechas o izquierdas, de verdad, ¿sabe que cujons dice? O ¿sólo es un postureo? ¿Qué tiene usted en las venas? Tranquilo, no se estrese, no hace falta que me lo diga, no tiene nada. Es un espectro en la vida, un ánima conformista y consumidora digno de un reality show.
Pues será usted el borrego al matadero, Disfrútelo, que le llega ya.
Y… ¿tú? Me dirá alguno de ustedes… Verán… Este blog lo ven unas cincuenta personas… No es nada, lo sé. San Severino de Nórico, Casandra, y más avisaron. De Troya al siglo VI, y más que no recuerdo ahora…. Sea usted borrego, vaya al despiece y no diga que no se lo dijeron. Sin patria, no hay nada; si Ceuta cae, caemos todos. Si Ceuta sufre, usted sufrirá. La historia no perdona ni la indignidad, ni la pasividad, ni la indiferencia, Usted lo pagará… Relájese y disfrute o haga algo, lo que pueda, lo que esté en sus manos. Si sus compatriotas sufren y usted no hace nada, usted es maldito de Dios, de la sangre, de la tierra, de los bosques, de los espíritus de los ancestros, de cada palmo de tierra. Si no hace nada, que Belcebú le aguaite (y sí, lo lamento, pero existe y le espera)
Ave atque vale



