lunes, 27 de febrero de 2012

EL ARADO


Llevamos días desayunando, comiendo y cenando con la reforma laboral, que es muy revolucionaria según nos han vendido, y desde entonces sufro un empacho, una indigestión, un hartazgo de esta casi galáctica reforma… Lo triste es que cuando miro alrededor, sólo veo tristeza, frustración y resignación de un pueblo aconejado, indiferente y rendido ante el desastre presente, y en el que me viene una frase de una novela titulada Musashi que decía “…Deberías evitar la tentación de creer que tus sueños sólo pueden realizarse en algún lugar remoto. Si piensas así, no aprovecharás las posibilidades que ofrece tu entorno inmediato. Me temo que la mayoría de la gente lo hace, y el resultado es que sus vidas no les satisfacen.” Aplíquenlo a la faceta de la vida que deseen, pero en lo que hoy pulula por mi morra, siento que tenemos a miles de personas soñando con un mejor futuro laboral fuera de nuestras fronteras y a otros miles, los que no pueden planteárselo, pensando más en la vida que tuvieron, que ya tan lejana parece, que en afrontar este negro presente.

El abismo que separa la clase dirigente y el pueblo está alcanzando unas cotas abisales; la falta de percepción de la realidad de unos políticos atrincherados en sus sedes pagadas con el dinero de todos los ciudadanos me aterra casi tanto como la impasibilidad en la mirada de unos sufridos contribuyentes que después de exprimirles un poco más el bolsillo, ven como tienen que sufrir un nuevo recorte en su protección social a cambio de humo, y que a los que ahora dicen representarles con gritos estridentes en la calle, estuvieron callados y agazapados en sus sedes mientras se acercaba el cataclismo bajo la batuta del Sr. Zapatero.

No le niego que la reforma laboral era necesaria; un sistema laboral derivado de las políticas franquistas casa mal con un mundo efervescente y global y un país que quiere ser democrático. Pero una vez más, y van demasiadas en estos escasos tres meses, ustedes sacuden de nuevo al débil y dejan indemne al fuerte, y, ya de paso, defraudan a las víctimas y validan la política antiterrorista seguida por el Sr. Zapatero. Mal camino lleva Sr. Rajoy, muy malo. O terminan con sus complejos y los de su partido, o ustedes no van a arreglar nada; sólo van a poner alguna cataplasma que mejore un poco a este enfermo mortecino en el que vivimos, y le insufllarán un poco de oxígeno para ir tirando algunos años más y que no se acabe el momio político. A ver si se enteran ustedes… Nunca van a caer bien al partido socialista y nunca les van a ayudar en nada, más bien al contrario. Nunca van a gustar a los nacionalistos, que sólo ven en ustedes a los que pueden enderezar un poco este desastre para seguir con el latrocinio, deporte que si no es ya olímpico, debiera serlo por la cantidad de seguidores que tiene. Olvídense de banqueros, sindicalistas o grandes empresarios, que son grupos de presión que buscan su propia rentabilidad. Su obligación es hacer política para regenerar el país, para los ciudadanos, y si quieren hacer amiguitos, lo dejan, cruzan la calle y los buscan tomando cañitas en el Madrid castizo, que igual se hermanan con algún banquero libre de servicio o con algún sindicalista que, finalizado el mitin de rigor y siguiendo los dictados de la arenga, está en la tasca dándole al frasco. O eso, o la tragedia de este país es que ustedes están dispuestos a mantener un sistema de alternancia en el poder en la que nadie se apee del pesebre y sigamos pagando los mismos miserables de siempre.-

La reforma que han aprobado no va a crear empleo, ni un solo puesto de trabajo como Vd. muy bien sabe, porque el mayor problema del empleo es el coste laboral, y la única manera de reducir ese coste es bien bajando los salarios a los babiecas y lerdos de siempre, bien reduciendo las cuotas empresariales a la seguridad social. O agarrota más a los ciudadanos o reduce el gasto faraónico de las distintas administraciones, especialmente la autonómica, para no poner en peligro las prestaciones sociales, o sube usted los impuestos, faceta suya desconocida pero que compruebo domina perfectamente. Voy a intentar explicárselo: Las empresas no contratan porque no pueden pagar el coste del trabajador, y si no despiden aún más es porque tampoco podían pagar el coste del despido.

Su reforma sólo reduce derechos por un lado; no elimina la opaca financiación sindical, al contrario, tira de billetera y les larga unos miles de euros para intentar aplacarles; tampoco fortalece la acción sindical en las pymes con lo que mal lo llevarán los trabajadores de las empresas pequeñas; crea más contratos en la vorágine existente, uno incluso con un periodo de prueba de un año, que largo me lo fía usted; en resumen, otra vuelta de tuerca a los curritos, mientras sigue soltando billetes para la orgía financiera y consiente el desmadre autonómico. Si hay que hablar de las indemnizaciones, si hay que reducirlas, hágase un nuevo estatuto laboral, adaptado a las necesidades del país, pero en la que el esfuerzo sea de todos, administración, empresas, sindicatos y trabajadores. Diseñe usted las líneas maestras del modelo productivo, de las relaciones laborales y sindicales, analice los costes empresariales, modifique las leyes de procedimiento, pero no de una sola parte. ¿Qué hay del contrato laboral único? ¿Y de las indemnizaciones progresivas? ¿Y qué pasa con las cotizaciones empresariales auténtico motor de la deslocalización de empresas? ¿Y del desmadre normativo autonómico en prevención de riesgos? Podría seguir hasta el día del juicio final maya, que no está tan lejano, pero siga usted por este camino y ni siquiera va a quedar país para verlo. Siga los dictados de la multinacional financiera que gobierna ya en media Europa y conseguirá rematar la faena que dejó inconclusa su predecesor, llevándonos al fascinante mundo del infierno griego.

Quizás Sr. Presidente debiera meditar sobre otra frase del libro que he citado anteriormente y que dice “… Vuestra espada es vuestro arado. Cuando trabajéis en los campos no olvidéis la invasión. Cuando penséis en la invasión, no olvidéis vuestros campos. Todas las cosas deben estar equilibradas e integradas. Lo más importante de todo es que no os opongáis al camino de las generaciones sucesivas”. Mantenga Vd. el equilibrio social, piense en las generaciones venideras, y si hay ajustes duros que sean justos para todos, y así podremos seguir con el arado, que hay mucho tajo que afrontar, porque si un día se sacan las espadas lo lamentaremos todos.

lunes, 13 de febrero de 2012

MUTACION


Sé que soy un poco masoquista, y así debo confesarlo;  la depravación que he alcanzado me llevó a seguir el discurso de investidura y las intervenciones de los diversos grupos parlamentarios, con la excepción de los mugidos de esas alimañas que se han colado en el Congreso de los Diputados con al anuencia de nuestro nunca bien despedido Sr. Rodríguez Zapatero, al que deseo que encuentre tanta paz donde vaya como la que aquí ha dejado al irse. Seguí los discursos del candidato a Presidente del Gobierno, el de la diputada de UPyD y el del diputado de Foro Asturias con cierto gusto, y el resto, lamento decirlo, con mucho hastío, al escuchar los mismos argumentos que nos han llevado a la debacle en la que estamos inmersos hasta el corvejón. Cuando terminó la función no pude menos que recordar una frase de las Memorias del Mariscal Rommel que decía “De todos modos, hay una cosa clara: resulta intolerable que el destino de toda una nación dependa de la terquedad de unos pocos. Debe existir un límite, ya que de lo contrario ocurrirían las cosas más fantásticas, sin que nadie las viera venir”.

             Y si la letra de la partitura del recién presidente era pegadiza, qué quieren que les diga, la música me parece que desafinaba. Y según han ido pasando los meses, separando los dedos del teclado para darle un margen de confianza, en este momento me recorre un escalofrío al observar que la primera impresión que tuve al oírle no iba en absoluto desencaminada. Es cierto que el gobierno que usted ha constituido tiene un nivel, en apariencia al menos, que dista unas cuantas galaxias de que nos tenía acostumbrado su predecesor en el cargo, es verdad también que el Sr. Zapatero ha dejado un país al borde del abismo político, de la bancarrota económica y del hundimiento social y le reconozco que la tensión ciudadana está aumentando exponencialmente. Todo esto es así, pero lo cierto es que estamos en guerra, todavía no la de obuses y misiles, que todo se andará, sino otra, quizás menos sangrienta, pero en la que las bajas ya se cuentan por miles, en hambre, hogares perdidos, familias desahuciadas, parados, suicidios y desastres. Si usted pensaba que con hacer lo mismo que su compañero de partido y antecesor en el cargo lo tenía resuelto, está absolutamente desorientado y me temo que van a ocurrir las cosas más fantásticas posibles en este país cuando nos veamos con más padecimientos que los que están sufriendo los griegos. El desastre es de tal calibre que no sirve un mero gestor, que sólo iba a convertirse en el mamporrero de las políticas del iluminado que hemos padecido.

             Sinceramente lo lamento por usted, pero las medias tintas, lo políticamente correcto, las chuminadas al uso, o se acaban o más nos vale hacer un curso intensivo de paracaidismo sin paracaídas. Así que, o usted rebusca en su interior, o en su biblioteca, o en donde le vaga, y se muta en un líder radical, en un Churchill que nos saca de este lodazal, por mucho que eso le cueste las elecciones andaluzas o las de dentro de cuatro años, o se acoge a esas jubilaciones tan mullidas de las que ustedes disfrutan, o a este tinado que nos cobija se le vienen abajo los muros y no va a quedar más que un erial en el que sacar a pastar a las ovejas en las que parece que nos hemos convertido los españoles.

             No es tiempo de complejos, ni de vaciles, ni de parches, y, lamento decírselo, usted está siguiendo muy mal camino.

            En primer lugar usted yerra en sus complejos; si espera comprensión o apoyo del PSOE, de las estructuras sindicales o empresariales, de los partidos nacionalistas, o de la banca más le vale hacerse ya el sepuku político y dar paso a otros correligionario que esté dispuesto a levantar la piedra de Sísifo. Eso son estructuras de puro poder a las que sólo les interesa mantener la situación de privilegios que han conseguido o alcanzar el poder para aumentarlos.

             En segundo lugar desacierta en la causa del problema. La alhóndiga política, el chiringuito institucional, el garito autonómico, es insostenible, es una horno incinerador de recursos, es puro gasto sin límite, es la atarjea que nos lleva, nadando en un fango que apesta a mamandurria y corrupción, a una poza fétida de la que podemos tardar lustros en salir. Siga usted cortejando a esos reinos de taifas y terminará cornudo y apaleado como un nuevo personaje de opereta bufa, para terminar su mandato recomendando a su sucesor hacer lo que usted no osó afrontar.

             En tercer lugar le recuerdo que seguir sin más los consejos francos o germanos le lleva, al paso de la oca, al presente desastre griego o al futuro portugués, metiéndonos a todos en ese Cuarto Reich que tan próximo veo y cuyo aliento sienten ya los países centroeuropeos. Usted debería tomar las riendas de este potro desbocado en el que cabalgamos, que este es un pura sangre más que un percherón alsaciano, y hasta en la lejana Austria utilizan la doma española.

             Deje de acogotar a las familias con subidas de impuestos, reduzca el gasto donde usted sabe que puede hacerlo, cumpla su programa con el que se comprometió con los que le votaron y asuma la responsabilidad de este momento histórico.

             Espero que Rommel tuviera razón y que ya estemos en el límite de la terquedad de la casta política que tenemos, porque los espectros que acechan son tan fantásticos que no creo que estemos preparados para afrontarlos.

martes, 27 de diciembre de 2011

JITTE

Hace ya unos dias tuve una conversación sobre el honor; sí, no se extrañen demasiado, el diccionario de la Real Academia, pese a las ministras y miembras, aún conserva esta palabra obsoleta y la define como la cualidad moral que lleva al cumplimiento de los propios deberes respecto del prójimo y de uno mismo. Y en esa conversación de la que les hablaba me vino a la mente un párrafo de Sinju que decía: “El deber, la lealtad y la devoción filial eran los principios cardinales del Bushido: el Camino del Guerrero. El estricto código que gobernaba la conducta del samurái. Su honor, la más alta y más importante de todas las virtudes, dependía de su observancia del código”.-


Les ruego me disculpen por traer a este blog un asunto trasnochado y caduco, que sin duda se debe al exceso de vapores etílicos que consumimos celebrando algo que ya ni siquiera tenemos en nuestra memoria inmediata, al igual que los griegos antiguos (no los esquilmados y bancariamente gobernados de nuestros días) reflejaban en sus mitos, gestas pasadas para no olvidarlas, y que con tanto símbolo quedaron en la neblina que separa la historia de la mitología. Pero así son las cosas, y hoy y los días inmediatos, celebramos la venida de un hombre que supo hacer del honor su norma de vida, así que sin duda tengo su comprensión y su perdón por esta pítima emocional.-

Porque hablar del honor es hablar de algo incierto e inestable en nuestro mundo eurorizado, de una virtud desfavorable que convierte al que la posee en una especie de bicho ajeno, un alienígena, un fantasma del siglo de oro que remuerde nuestra conciencia, nos insulta con su silencio, nos señala con su actitud, y que por ello ha de ser vejado y señalado. El cumplimiento del deber, la asunción de compromisos, el hacer lo que se debe frente a lo que se quiere, por amargo que sea, enfrentarse a una corriente de mediocridad y mendacidad, a lo políticamente correcto, a lo que los demás en su vida acomodaticia creen que debe hacerse, no está a la última.-

Y sin embargo, sustituimos nuestro honor por la tolerancia con el mediocre y el violento, la complacencia con el inútil, la solidaridad con el cobarde y el indiferente, la comprensión con el sinvergüenza, la aceptación del impresentable, el aplauso al mentiroso, el silencio ante el ruin, la sumisión ante el prepotente, el aplauso al egoísta, el agasajo al despreciable y el mantenimiento de situaciones que sólo tienen que ver con un ego que se mira en el espejo de sus propias debilidades.

Como decía la obra de Sinju, agarremos con ansia el jitte, el símbolo de la ley y el orden contra la anarquía y el caos; el bien contra el mal; la verdad contra la mentira, y si no somos capaces ni siquiera en estos días de discernir lo bueno y lo justo de lo malo y lo injusto, al menos escuchemos nuestro honor, clavemos pica en suelo y frente a la injusticia y la maldad podamos volver a decir, como los antiguos tercios, que no nos rendimos y que es preferible caer en la lucha, muerte social en forma de silencio e incomprensión, que vivir en la vergüenza de asumir, como norma de vida, la sinrazón, la explotación de los demás, la indiferencia ante el sufrimiento ajeno y el triunfo de la perversidad. ¡Feliz navidad!

martes, 15 de noviembre de 2011

ELECCIONES

Aunque no se lo crean, estamos en elecciones. Sí, al igual que ese anuncio del turrón que volvía a casa por Navidad, este año no puedo menos que pensar que Papá Noel ha repartido sus sacos entre algunos partidos políticos para los niños mediáticos que creen que somos. Y siento decirles que yo creo en los Reyes Magos, seres entrañables repletos de magia, ilusión y sueños, así que ese fardel creado por centros de manipulación social se lo pueden ahorrar, porque tengo presente el Tratado de la República que en uno de los párrafos dice “…No puedes acudir cuando quieras y como quieras en socorro de la República estrechada de peligros si no te has colocado en condición que te permita hacerlo. Lo más admirable que encuentro en los discursos de estos doctos varones es que aquellos que no se creen capaces de ser pilotos en mar tranquilo, porque no aprendieron a serlo ni se curaron de ello, se crean aptos para empuñar el timón en medio de embravecidas olas".-


Por un lado tenemos a los creadores del desastre económico, político y social encabezados por un vicepresidente del peor gobierno de la historia de España. El que ha permitido que lleguemos a los seis millones de parados, el que deja entrar a los asesinos en las instituciones del Estado, el que ha permitido colas en casas de caridad, en comedores sociales, que creo no se veían desde la postguerra, se presenta ahora como el salvador de la crisis, la esperanza frente a una derecha voraz y prepotente. ¿Y eso me lo dice el gobierno que ha financiado a la banca que deja a los ciudadanos sin sus casas? ¿Y eso lo vende quien ha primado a las grandes empresas frente a la pequeña empresa? ¿Y eso lo cuenta el que ha perseguido a ciudadanos por fumar o descargarse una canción? ¿Es que acaso en este país las mentiras pueden ser indefinidas? El azote y castigo de los pensionistas, ¿habla de política social?; el que retira la ayuda a las madres, ¿se viste de prócer de la ciudadanía?; el que retira la ayuda por la compra de la vivienda, ¿se atreve a hablar del futuro de los jóvenes?; los que han mantenido un sistema educativo nefasto y desigual, en la que cada español es extranjero en otra Comunidad Autónoma, ¿osa hablar de futuro para nuestros jóvenes?

Por otro lado, tenemos a los sigilosos, los que han callado cuando debieron haber hablado; los que han pactado anteriormente con los nacionalistos otorgándoles concesiones que ahora pagamos todos; los que están dispuestos a gestionar mejor pero a no arreglar nada, los que conociendo la necesidad de una profunda reforma política callan con premeditación, los que debiendo estar al lado de las víctimas, se esconden de lado, los que están más preocupados de la corrección política que de enfrentarse a los problemas urgentes del país, los que cuando gobernaron no aplicaron las medidas que habrían impedido el gobierno de iluminatis que hemos padecido.

Y los ciudadanos asisten al partido de ping-pong mirando de un lado a otro, cegados por la campaña, engañados por los lemas, miopes ante las mentiras, y no ponen, ni les dejan,  un ápice de crítica propia ante tanta palabrería, ante farragosos programas y ante tantas majaderías. ¡Eso sí que es tener un buen ventrón!

Y es que en España votar a un partido es pertenecer a una secta. Da igual las acciones de los que gobiernan y la de los que aspiran a gobernar; el blasón es pertenecer a un grupo, hagan lo que hagan y digan lo que digan. Aquí uno pertenece a un partido político como a un equipo de futbol. ¡Vamos, que viva er beti manque pierda! Y todavía nos extrañamos de nuestra situación y de la heredad que vamos a dejar a los que vienen tras nosotros. Según todas las encuestas, los dos partidos mayoritarios no tienen ninguna credibilidad, no inspiran confianza y además se desaprueba su gestión. Y sin embargo, esos mismos ciudadanos en las mismas encuestas dicen que les van a votar. Decididamente, o nos hemos vuelto locos, o el complejo de pertenecer a estos tinados políticos es más fuerte que nuestro propio instinto de supervivencia.-

En estas elecciones nos jugamos mucho más que una recuperación económica. Sobre el tablero político está la propia supervivencia de España como Nación, la solidaridad entre los españoles, el derecho a una educación y una sanidad igual en todo el territorio nacional, la existencia de una justicia independiente que garantice los derechos de los ciudadanos frente al poder político, la reducción de un estado autonómico voraz que es la sangría de los ciudadanos, la creación de unas bases políticas saneadas y sólidas que eviten en el futuro este desastre de gobierno que hemos padecido. En definitiva, los dados vuelan sobre el tapete, y los que los tienen que arrojar son los ciudadanos. Espero sinceramente que sepan cruzar este Rubicón, mirar los programas de los partidos y decidir quién está dispuesto a arrostrar el riesgo de un cambio político tan urgente como necesario. Tan sencillo como pensar que es lo que usted quiere, que es lo que piensa del estado autonómico, si cree en el derecho de todos los españoles a recibir la misma educación y con libertad lingüística, quien cree que puede afrontar estos y otros cambios y optar, sin complejos y sin miedos. Usted es un ciudadano libre con responsabilidad con nuestro presente y con nuestro futuro, así que si su elección es roja o azul, tiene mi más absoluto respeto, pero examine su papeleta no vaya a ser que en el fondo es verde o magenta.

Ahora el voto es suyo, sólo suyo. Cientos de años de lucha en Occidente para garantizar la libertad del voto, se merecen que usted vote libremente a quien crea que va a resolver los problemas de la Nación y no a la casta política que le manipula.

jueves, 27 de octubre de 2011

OPROBIO Y VERGÜENZA

Seguramente muchos de ustedes recordarán a Larra, claro está, si son de los afortunados que no han sido maldecidos con el patético sistema educativo de LOGSE, LOE y demás engendros destinados a imbecilizar con inquina a nuestros niños y jóvenes. Y el pasado día veinte de octubre recordé uno de sus artículos, del que les extracto lo siguiente: “…-¡Necios! -decía a los transeúntes-. ¿Os movéis para ver muertos? ¿No tenéis espejos por ventura? ¿Ha acabado también Gómez con el azogue de Madrid? ¡Miraos, insensatos, a vosotros mismos, y en vuestra frente veréis vuestro propio epitafio! ¿Vais a ver a vuestros padres y a vuestros abuelos, cuando vosotros sois los muertos? Ellos viven, porque ellos tienen paz; ellos tienen libertad, la única posible sobre la tierra, la que da la muerte". Y visto por televisión el espectáculo bochornoso de unos encapuchados asesinos que quieren tutelar la democracia en España, sin abandonar las armas, sin arrepentimiento, con la amenaza más que velada de volver a recargar los cargadores de sus armas de infamia, y la algarabía y júbilo que destilan los que nos gobiernan y los que parece que nos van a gobernar, no puedo sino sentir vergüenza patria y asentir con Larra en que esta sociedad es un sepulcro con demasiado oropel en su fachada y una legión de gusanos digiriendo el cadáver de una nación antaño llamada España.-


De verdad, ¿alguien se imagina a la mafia saliendo en la televisión norteamericana, o francesa, o alemana, con un calcetín usado en la cabeza, displicentes, soberbios, arrogantes, diciendo las mentiras habituales, y los dirigentes y la población de aquellos países suspirando de alivio y brincando de gozo porque los asesinos, los chantajistas, que han llegado a las instituciones de la mano del gobierno que se supone debe velar por el cumplimiento de la Ley, se sienten tan fuertes que consideran que ya pueden alcanzar sus delirios, sus fantasías obsesivas, su gobierno de la parca?.-

Este gobierno, que llego al poder por la gracia de unos trenes ensangrentados, con tufo de Goma-2, con ECO o sin él que aún no lo sabemos, que se ha nutrido de la complicidad de larvas repulsivas, muchas de ellas nacionalistas, se despide con los terroristas en los medios, y deja una manzana envenenada (otra más) en el futuro de todos los españoles. Y en el camino que queden las víctimas, no los muertos, porque ellos sí que han alcanzado la paz y quizás esperen otra justicia, si no los mutilados, los heridos, los hermanos, los amigos, la silla vacía en las reuniones, las viudas y huérfanos, las madres con sus llantos y los padres blanco el puño, no sé ya si de rabia o dolor. Esta nación siempre pagó mal a sus caídos, pero las legislaturas de la mecha, con sus negociaciones, sus arreglos, sus filtraciones, repulsivas, macabras e indignas, sólo han dejado vergüenza, oprobio y soledad; ¡Qué fácil resulta jugar con sangre ajena!.-

Pero, ¿qué miseria moral ha anidado en el corazón de los españoles?; ¿cómo han llegado las doce escuadras de la muerte a descomponer y corromper a toda una sociedad? ¿Qué larvas han infectado la voluntad de justicia de un pueblo? Me siento asqueado, confundido e indignado.-

Lo siento por los ilusos, por los idiotas, por los necios y los aprovechados, esto no ha terminado, sólo han ampliado su área de actuación. Y piensen ustedes lo que piensen, hoy, al igual que ayer, sólo se puede estar con las víctimas, apoyándolas, sin que sirvan evasiones ni encogimiento de hombros, que con más de mil muertos y una legión de heridos, mutilados, familiares y afectados, yo exijo memoria, exijo dignidad y exijo justicia

jueves, 13 de octubre de 2011

¿DONDE VAMOS?

Hace unos días estaba presente en una conversación entre un empleado de recobros de un banco y un cliente que está viviendo el desplome de una vida de trabajo, esfuerzo e inversión; el banquero le comentó que no iban a tener problemas porque no se iba dejar caer a la Banca jamás. Me vino al subconsciente la nueva divisa publicitaria que debiera aplicar la banca, algo así como para el banco el FROB y para el cliente la ejecución. Y en estas andaba, cuando se interpuso en mi ofuscación financiera una novela titulada 1984, y un párrafo de ella que decía “…pero en la práctica, semejante sociedad no podría conservarse estable, porque si todos disfrutasen por igual del lujo y del ocio, la gran masa de seres humanos, a quien la pobreza suele imbecilizar, aprenderían muchas cosas y empezarían a pensar por sí mismos; y si empezaran a reflexionar, se darían cuenta más pronto o más tarde que la minoría privilegiada no tenía derecho alguno a imponerse a los demás y acabarían barriéndolos. A la larga, una sociedad jerárquica sólo sería posible basándose en la pobreza y en la ignorancia". ¿Les suena?


Que el gobierno del Sr, Zapatero, del Sr. Rubalcaba, de la Sra. Pajín, y de tantos otros próceres del paro, paladines de la pobreza y adalides del adoctrinamiento, nos han llevado a la pobreza y a la ignorancia en España, con la inestimable ayuda de nacionalistas cutres y miopes, sólo se les puede ocultar a los ciudadanos que son prestos al aplauso necio, al seguidismo borreguil y a la intolerancia rayana en el culto a líderes mesiánicos más propios de la aclamación al dictador, que de ciudadanos responsables con su propio futuro y el de sus descendientes. Un gobierno más afín a la banca que a los ciudadanos, a intereses de grandes empresas que a la resolución de los problemas de la Nación, a adoctrinar a niños y jóvenes que a educarles y formarles, se ha ganado merecidamente el puesto del peor gobierno de la Historia reciente de España.-

Pero lo que de verdad me aterra es el espectro de un Gobierno de banqueros y grandes empresarios rigiendo el mundo, manipulando, engañando y alcanzando mayores cotas de poder y riqueza día a día, a costa del sudor y, en muchas ocasiones, de la sangre de las personas. Cada vez que miro las noticias sobre Grecia me asusto, me inquieto, y, qué quieren que les diga, me sube la bilis por la garganta y me cojo unos cabreos silenciosos que deben subir la tensión sanguínea a la altura del monte Añisclo, porque una Europa construida sobre las espaldas de los ciudadanos para mayor riqueza de unos mercaderes sin escrúpulos está ofreciendo su cara más pérfida, siniestra y nauseabunda. La operación que nos han querido vender es la del salvamento de una nación, ayuda al menos económica, pero mienten como bellacos que son. La operación de rescate que dicen hacer es magia siniestra, es defender a costa de los ciudadanos europeos el salvamento de entidades financieras que prestaron a troche y moche, sin recato y con la única finalidad, legítima por supuesto, pero que desde luego no comparto, de obtener pingües beneficios sin asumir el riesgo de la operación; ya está bien de mentiras, de campañas mediáticas, de justificar lo incalificable…

Es sabido de toda la vida, desde que el mundo es mundo, la rentabilidad del comercio va en función del riesgo que se asume, excepto en la Europa del siglo XXI, en la que la banca (el comercio del dinero) se lleva la rentabilidad y el ciudadano el riesgo.-

Todas las medidas se han tomado a espaldas de la realidad de aquella nación, y sin querer entrar en el origen de los problemas, porque, no nos engañemos, la pasta es la pasta, y los ciudadanos importan muy poco; que se hunda Grecia primero, España después, o Portugal, o Francia, les importa un pimiento frito o, ya puestos, un pepino español o un yogurt griego. Las recetas que quieren aplicar ni sirven ni han servido jamás, son pócimas del libro gordo de petetes financieros que en unos años cambiarán para decirnos por qué pasó lo que pasó y lo malos que éramos todos entonces… Sus brebajes son parches temporales que sólo pretender salvar las velas de unos barcos siniestros que mueven el dinero sin que piensen, estos genios y gurús de la economía, que por mucho que salven bancos, si no hay actividad económica esos mismos bancos van directos al cierre; ahoguen más a los países y a los ciudadanos y su futuro es la quiebra. Si esas operaciones de rescate se hubieran dirigido a recuperar la actividad económica no estaríamos al borde del hoyo y la situación se hubiera invertido, al menos donde no gobernaran iluminados adoctrinadores con ansias de Gran Hermano; claro que, entonces, nuestro gobierno mundial en la sombra, de banqueros y prebostes financieros, no podría arrastrar países a la ruina, ciudadanos a la calle y empresas al cierre. Y cuando ni aún así consigan más riqueza y poder, ya se inventarán algún mar de sangre para evitar que les señalen con el dedo.-

Así que balemos todos (o el que pueda y quiera haga algo más gratificante), que este mundo que conocemos se acaba….

martes, 13 de septiembre de 2011

AL ABISMO

El verano es una buena época para volver a releer libros ya transitados, y hojeando la Historia de la decadencia y caída del Imperio Romano tropecé con una frase que me gustaría compartir y que decía así “…pero los nobles modernos miden su rango y su importancia por lo majestuoso de sus carruajes y la onerosa magnificencia de sus trajes…”. Y en estos trajines estaba cuando la vorágine informativa me devolvía una y otra vez a la caída y hundimiento del sistema político romano.



Por un lado nuestro castizo califa, decidido a pasar a la historia a costa del sudor, bolsillo y trabajo de los madrileños, había decidido, en un país al borde de la bancarrota, solicitar la ejecución de los fastos olímpicos; más madera…., en Cataluña nuestros muy mimados nacionalistas cerraban centros de salud en pueblos, pero mantenían sus cutre embajadas, que antes muertos que españoles; más madera…Y el Iluminati que nos gobierna decide convocar elecciones en 20 de noviembre; más madera… ¿Y la caldera? Pues la caldera va a reventar entre los fastos faraónicos, los parásitos nacionalistas y los gobernantes inútiles; joder que tropa, que decía Romanones.

Tal es la sensación de irrealidad, alucine y pasmo, que cuando pasen algunas generaciones, esas que van a pagar la deuda que nos está dejando esta cuadrilla de bandoleros, de mangantes, corta bolsas, asalta faltriqueras y afiliados al gremio de Monipodio, se estudiará en los libros de historia como esta pandilla de aprendices de vampiros provocaron, una vez más, la decadencia y caída de una nación antes llamada España. Pero como decía la araña a la mosca, mejor vayamos por partes.

Tenemos unas instituciones municipales que semejan garrapatas, dedicadas al noble y lucrativo fin de desangrar a los ciudadanos, friéndoles en una sartén con aceite tóxico de tasas, contribuciones, multas y sanciones… Consistorios dedicados a esquilmar y lucrarse recalificando y, cuando pintan bastos, a aumentar la hemorragia económica de los sufridos ciudadanos, todo sea para mayor gloria de unos políticos prepotentes y chulescos, que hasta alguno ha pasado los gastos de sus retozos con la gachí de turno y pago, que ya ni los vicios se pagan. Menudos regidores de ciudades y pueblos, subidos en su coche oficial, maquinando, sin duda, donde succionar más billetes de los ciudadanos, porque estos son parásitos que nunca caen de su víctima porque nunca están ahítos…

Luego están nuestros muy hispanos califas autonómicos, dilapidando la guita entre embajadillas, campañas de productos de la tierra, festejos, banderas, traductores simultáneos, rotulaciones en lenguas y una horda de chinches que engordan de la sangre de los ciudadanos y que no hacen más que importunar con sus absurdas e irresponsables legislaciones demenciales. Esta chusma que cree que cada aldea ha de tener unas normas especiales desde evitar una caída del andamio hasta el idioma en el que hay que redactar el menú del día. De verdad, ¿ustedes creen que se puede ser más cutre y más paleto? Estos parásitos que se inventan aeropuertos fantasmas, de esos en que los ciudadanos pasean en vez de despegar aviones, que hablan de inmersión lingüística para la plebe mientras llevan a sus retoños a colegios privados, esos que han encontrado la forma de vivir del cuento diciendo gilipollez tras gilipollez mientras nos sacan los cuartos a paletadas…

Y luego este gobierno de faltos o escasos de entendimiento o razón, este conjunto de inútiles, con la única obsesión de aferrarse a la silla y pulir los pocos recursos que nos quedan. Pero vamos a ver, si usted, Señor Presidente se va, pues váyase… Pero mejor mañana que pasado, o ¿es qué pretende dejar las cosas aún peor? Todo lo que puede hacer es meternos más en el pozo, hundirnos aún más. Claro que escuchando a su ministro, que dice que “aunque la mayoría de los ciudadanos crea que un cambio de gobierno mejorará las cosas, la mayoría se equivoca…” Sí señor, su gobierno se acerca a Benito Mussolini, su correligionario ideológico, al menos cuando fue secretario de la federación socialista provincial de Forli… Debe ser que las chupas de cuero de alguna de sus Ministros les traen sueños lejanos y sin duda imperiales… Y entre dislate y desliz, venga subvención aquí y venga gasto de allá, que el venga lo reparará… O no.

La verdad, ante semejante panorama, cerré el libro, escogí las crónicas de Nardia y me dispuse a leerlas. Ustedes comprenderán que si voy a leer literatura fantástica al menos que sea de calidad, y no las sandeces que dicen nuestros gobernantes en los periódicos, especialmente iluminados en verano, sin duda porque el carro de Febo pega bien en sus vacías cabezas, porque si usted los escucha o les lee, este país más parece la carta del tarot del loco que camina como un estúpido al abismo, que una nación europea moderna.