viernes, 15 de febrero de 2013

PACION Y AGUIJADA

He de confesar que la pereza me invade. No es un cansancio físico, ni una desidia personal, no, es más bien una desesperanza anímica, un vacío vital; después de las navidades ha entrado este año con su carga de miseria, desempleo y desolación. Con eso y la certeza personal de una serie de politiquillos que han cogido la carretilla para llevarse cruda la pasta de todos, sí la pasta, porque ya no se llevan dinero, no, estos son tan buitres, tan catetos, tan mendaces, que no cogen dinero, no, cogen la pasta; y no piensen que son unas excepciones, porque me temo que la anomalía son aquellas personas, me temo que un puñado, que se dedican a la política con ánimo de servicio público y sin querer engordar sus carteras a costa del sufrido ciudadano. Así que no se imagen algún carnero descarriado y perverso, no, sino toda una casta emuladora de Monipodio, dedicada al nobilísimo arte de desplumar al pardillo, que somos casi todos, para engrosar sus buchacas o, mejor aún, sus contenedores transoceánicos, que para qué van a ser moderados si los saqueados ni se inmutan. Casualmente, al leer la obra Madre Coraje y sus hijos, regalada por los siempre generosos Magos de Oriente, vi la imagen que vivimos en esta Nación cuando, en un párrafo, leí : “Si, esos nos conocen y saben como tratarnos. ¡Siéntense! Y nos sentamos. Y cuando se está sentado no hay alboroto. Será mejor que no vuelva a levantarse, porque como estaba antes no va a volver a estar.”.-


Esta casta perezosa, mediocre e inútil, me genera hastío y rabia; esta pandilla de golfos son traidores a todo lo que representa la democracia y la libertad. Esta gentuza nos ha metido en una pecera para que nos creamos libres, mientras engrosan sus talegos con nuestra vida. El lema futuro es ponga un corrupto en su vida, porque de cada corruptela, de cada chanchullo, de cada chorizada, una parte es suya, y nace de sus pelotazos, de sus tráficos de influencias, de esas cajas quebradas, de esas inmobiliarias hundidas, de esas subcontratas con amiguitos, de esos eres malolientes, de esos puestos creados, de toda la inmundicia que chapotea en nuestro país. Creo que fue Alonso Ojeda, adelantado español, valiente, honesto, cabal e incapaz de chapotear en el fango asqueroso de la intriga, la envidia y la corrupción, quien dijo que los traidores eran como los caracoles: babosos, cornudos y siempre encerrados en su caparazón; se diría que no existen hasta que la lluvia les obliga a mostrarse y descubrimos que proliferan por millones. Así que, amable lector, póngase el chubasquero porque con el tifón que nos está regalando le destino, la caracolada está servida.-

Estos bribones, estos tahúres del voto, estos mentecatos, estos vividores a costa de bolsa ajena, están enterrando la democracia. Son como patrones de crucero que mientras se desfogan con la rubia explosiva llevan la nao a pique, y no crean que van a tener la dignidad de hundirse con el barco, no, lo abandonaran los primeros y el que se quede que arree si puede, o si no, que reviente.-

Con tanto mandanga la patria se hunde, con tanto granuja muere la sociedad, con estos bujarrones grises y siniestros la ruina es cierta. Pero, ¿y cómo hemos llegado a esto?

Y al contestarme, la pena confieso que me anega, la tristeza me abruma y el dolor se acrecienta. Estos son producto de todos; les hemos cebado, alimentado, criado, consentido, y ahora nos devoran. Le hemos jaleado y animado, hemos pasado por alto sus vergüenzas, hemos girado la cabeza para no ver tanta iniquidad, nos hemos tapado la nariz para no oler tanta podredumbre, y sólo para mantener nuestros pequeños vicios, nuestra tolerancia con nuestras pequeñas sisas, nuestras pequeñas raterías sociales. Y cuando nos hemos dado cuenta, nos quitan la pación y nos sueltan la aguijada. Así que usted decida, que ninguno aleguemos falta de responsabilidad del desastre que se acerca por no querer mirar el presente. O aguanta el palo, o enmiende primero su casa y eche luego a la plaga. Siga siendo una oveja, o despierte en la noche que nos toca y sea un lobo que defiende su manada. Esto, paciente leedor, es la libertad, la democracia y la responsabilidad.-

viernes, 7 de diciembre de 2012

MAGOS


Llega la Navidad de este desolador año 2012, el año en que se ha destruido los sueños e ilusiones de miles de compatriotas que han visto como el trabajo de lustros, las esperanzas del futuro, las realidades del presente, han sido abrasadas en la pira encendida por demasiado zoquete, chorizo y  gentuza que abunda no sólo en esta sufrida piel de toro, sino en un planeta desolado por el egoísmo, la avaricia y la maldad. Y en estas fechas me viene al recuerdo lecturas de los Magos, leídas no sólo de pequeño, sino cuando el peso de la vida me ha alejado de mi niñez. Hoy quiero compartir un párrafo del Evangelio Apócrifo Árabe de la Infancia que decía: “Entonces tres reyes, hijos de los reyes de Persia, tomaron, como por una disposición misteriosa, uno tres libras de oro, otro tres libras de incienso y el tercero tres libras de mirra. Y se revistieron con sus ornamentos preciosos, colocándose la tiara en la cabeza, y portando su tesoro en las manos. Y al primer canto del gallo, abandonaron su país, con nueve hombres que los acompañaban, y se pusieron en camino, guiados por la estrella que se les había aparecido”.-
 
            Creo que no hay seres más entrañables que estos tres reyes, magos o sabios, que abandonan todo para encontrar a un niño recién nacido que viene a traer todo lo perdido, todo lo destruido, todo lo arrasado por la maldad que anida en nuestros corazones. Su búsqueda es la de la humanidad, la misma hoy que hace miles de años, la llama escondida en nuestros corazones que añora la justicia, la verdad, la esperanza. Su senda es el abandono de su comodidad, adentrarse en los peligros de todo camino, desiertos, montañas, bandidos, vergeles. Y no se amilanan frente al riesgo, ni se abandonan en los placeres, ni desesperan con los avatares, ni desechan los lances desagradables. Paso a paso siguiendo la estrella, buscando lo que creen, lo que esperan, lo que saben que colmará sus corazones. Y cuando encuentran al nacido, no importa que esté en un pesebre, que parezca un mendigo, porque son capaces de ver más allá de lo físico, de la apariencia, del arquetipo de un Rey o un Dios. Una lección para todos nosotros, atados a nuestros prejuicios; una enseñanza de lo que son valores, lo que representa la humanidad, la humildad y la perseverancia en la búsqueda de lo bueno y de lo justo. Y allí, al término de su larga andanza, los Magos se arrodillan ante el Niño.-
 
            Ese recién nacido representa el valor que buscó y buscan los hombres, y sea usted creyente o no, reconozca que el que ha nacido luchará contra la injusticia, reivindicará la dignidad de la persona, clamará contra todo lo que es malo e injusto, morirá por sus valores, oprimido por los poderosos, maltratado por el invasor imperialista, abandonado por sus amigos cobardes, y sacrificado por la casta opresora. A los creyentes nos aporta trascendencia, pero quizás sea más importante lo que todos los hombres de bien pueden compartir, el ideal de un mundo mejor.-

            Todo eso es lo que reconocen los Reyes haber encontrado. Y quizás, en cada mágica noche del día cinco, además de esos paquetes grandes o pequeños que nos puedan traer, deberíamos ver su ejemplo, su camino. Podríamos intentar no ver sólo la apariencia, no quedarnos en lo material de la vida, no mirar a otro lado ante la injusticia, la miseria o la iniquidad, porque en cada pobre, en cada persona triste, en cada solitario, en el que sufre, puede brillar en su corazón esa estrella que nos haga mejores. Y si ellos nos traen la magia de la ilusión, de nuestro regreso a la infancia, de la sonrisa de los niños, del viaje a los sueños, también nos plantean un reto como adultos, que es optar por iniciar el viaje hacia un mundo mejor o retozar en nuestra vida de desidia e indiferencia ante lo injusto.-

            Desde este blog quiero desear Feliz Navidad a todos, especialmente a los que se encuentran tristes, a los que perdieron seres amados, a los que tienen seres queridos lejos, a los que se encuentran solos y deprimidos, a los que son víctimas de la injusticia, de la codicia humana, de nuestra indiferencia, a los que sufren, y que si los que estamos a su alrededor somos incapaces de ayudarles, que la Luz de la Navidad brille en sus corazones.-

lunes, 19 de noviembre de 2012

Sobre Víboras y Canelos


 En mi recién adquirida faceta de antropólogo aficionado y pasivo de la realidad española, he de reconocer que viajo de sorpresa en pasmo, y de arrobo en estupefacción; y entre tanta fascinación me vino al recuerdo un párrafo de un ensayo que dice “lo que vino primero fueron los recortes del gasto público. Una serie de medidas que culminaron en los decretos de urgencia promulgados el…., redujeron las prestaciones de desempleo de diversos modos, limitaron el periodo en que podían percibirse e impusieron nuevos instrumentos de inspección en un número creciente de casos”. No, no piensen que el libro habla de la España actual aunque les suene la música, ya que su título es La llegada del Tercer Reich, y trata del ascenso del nacionalsocialismo en las turbulentas aguas del periodo de entreguerras; quizás, si quieren ver su futuro, salvo que cambiemos nuestra forma de vivir el presente, podrían atreverse a leerlo.-

            Aunque en pleno siglo XXI, aquí y ahora, nuestros políticos van pasando de la privatización de la sanidad, al desmantelamiento de Iberia, a la reducción de los derechos sociales, a la reducción de impuestos para la multinacional del juego,  a los escándalos de corrupción, al desafío independentista, pero sobre todo al saqueo a los ciudadanos en un macabro juego de la oca, y de oca a oca y trinco porque me toca.-

            Y esta casta política, esta mezcla de mediocres, pusilánimes, vividores y viudas negras a dos patas, han extendido su red de corrupción y muerte social, han inyectado su veneno en la estructura empresarial, han eliminado la información veraz y por lo tanto la libertad de expresión, han degenerado el tejido humano, hasta conseguir destruir el estado democrático, ir en vías de arrasar el estado de derecho y empezar, a paso legionario, a demoler el estado social, eso sí, a costa de engrosar sus bolsas y disfrutar de la opulencia ellos y sus enchufados; a fin de cuentas, el que venga detrás que arree, aguante y pague.

            Hoy no quiero definir más a los políticos, sino que pretendo realizar un ejercicio de autoayuda, inútil lo sé, mirándome al espejo de la historia. España está sufriendo un experimento global, el ataque más virulento de los neocon a una democracia occidental, con la cobarde, nauseabunda y odiosa ayuda de nuestros políticos patrios, que forman, con honrosas excepciones todo hay que decirlo, un pus pestilente y nocivo, un detritus infecto, insalubre y fétido plagado de saqueos del que nos vamos a arrepentir, en términos de tejido nacional y social, durante generaciones. No estamos en conflictos ideológicos, ni religiosos; no existe en los ámbitos del poder derecha ni izquierda, no hay fachas ni rojos, ni liberales o conservadores, sólo una plaga traidora y corrupta deseosa de saciar su apetito de poder y dinero, una rémora social para la que sólo importa refocilarse en billetes sin que importen los medios. No hay empresas, solo negocios, no hay personas, sólo presas, no hay honor, solo ruindad.-

            Y este ataque no es nuevo, es el que ya sufrieron otros países en los últimos años, y como los maremotos históricos siempre llegan, la indiferencia te convierte en futura víctima, y el egoísmo en chivo expiatorio del ansia voraz de los nuevos depredadores. Y frente a esta demolición no hay recursos, ni defensa ni esperanza, salvo la que puede nacer del coraje, del pundonor y del orgullo. Y sinceramente, yo no veo reacción social alguna. Como borregos seguimos al pastor que nos lleva al matadero, votamos con fruición las mismas caras que ya nos han traicionado, consumimos los platos recalentados de información que nos sirven una y otra vez. Seguimos su juego, les aplaudimos con cara de bobos mientras asaltan nuestras carteras, les jaleamos mientras arrasan nuestro presente, entramos en sus fingidos  debates cuando están vendiendo el futuro, el nuestro y el que no nos pertenece porque es de las futuras generaciones. Asentimos como lerdos las mismas explicaciones de los que hace un puñado de meses hablaban de la solidez bancaria, del paraíso en la tierra que disfrutábamos, de la caña de España, de la “champions league”, de sus mágicas soluciones en las futuras carteras ministeriales o de los falsos mesías que llevan al rebaño a una ficticia nación donde caerá el maná del cielo. Los mismos farsantes, en tertulias, en escaños, en consejos de administración, en toda la red política, nos siguen engañando, estafando, y nosotros mirando al tendido o a este sol de España que todavía no han conseguido hipotecar. Si usted no ve al mirarse al espejo al parásito de turno chupándole la sangre, quizás este mirando una foto de su imaginación.-

Así que dancemos y holguemos, que el final se acerca, brinquemos y juguemos a su música, que sus pernadas están a salvo, bebamos y olvidemos, que su diezmo será una copa ácida que apuraran nuestros hijos. Ellos ya han cogido sus treinta monedas por traicionar a una Nación, pero los culpables somos los que seguimos indiferentes, los que pasamos, los que no queremos ver la realidad, la injusticia, el saqueo, los que silbamos en la vía con cada parado, cada empresa cerrada o negocio troceado, cada desahucio, los que ronceamos para evitar ver a los que husmean en la basura y a jubilados manteniendo a sus hijos y sus nietos,  vamos, los que miramos al suelo para no ver la ruina que han traído. Yo nos acuso, como indigentes sociales, como perversos mentales, como depravados políticos. Estos son nuestros dirigentes, los que votamos, a los que seguimos, a los que justificamos sus mentiras, sus engaños electorales, sus cambios de careta y, por lo tanto, los que nos llevan con nuestro consentimiento al infierno que devorará años, décadas, lustros, de evolución y de sueños. Podemos sentirnos orgullosos, si señor, porque los responsables de lo que trae el futuro somos, ¡oh sorpresa!, nosotros.

 Así que mire usted a los que vienen detrás y sonría gozoso de dejarles un páramo yermo y desolado, una mochila de deuda, y sea más feliz aún si su herencia será un lugar en donde las palabras libertad, solidaridad y decencia no sean más que conceptos difusos que los que le sigan tengan que buscar en algún viejo diccionario en papel.-

miércoles, 17 de octubre de 2012

LA VORAGINE

 
     Hará una semana que tuve una conversación con un amigo en la que hablábamos del futuro de España. Como ustedes sin duda habrán deducido, charlábamos sobre el órdago independentista lanzado por los monstruos nacionalistas alimentados con nuestros impuestos y nuestra estupidez. Lo cierto es que cada vez que veo o escucho los discursos de estos personajes, recuerdo una frase de la obra Al Oído del Rey que decía: “Tenemos que concluir, entonces, que lo que en realidad algunos buscaban era convertirse en pequeños monarcas de sus propios reinos, absolutistas por lo demás, so capa de despreciar la Monarquía, todas las monarquías, e institucionalizar una revolución al estilo Napoleón, quien, despreciando las casas reales, no concibió nada distinto que organizar la propia al institucionalizar la Revolución que se la había otorgado”.-
 
     Nada nuevo hay en sus chantajes nacionalistas, pensaran ustedes, una vuelta de tuerca más en la extorsión habitual de estos individuos que han hecho de la separación su pesebre, su mangancia y su sinecura. Quizás ustedes opinen, al igual que mi compañero de debate, y seguramente con buen criterio, que la historia de las naciones da muchas vueltas; yo, quizás más pesimista, creo que la historia tiene unos puntos críticos, unas situaciones a partir de las cuales los hechos que se desencadenarán son inevitables. Si me permiten un símil, yo veo la historia de las naciones como un mohicano navegando en su barca. Sí, recuerden esas antiguas películas del oeste, pongan, al igual que yo, cara de bobos recordando su infancia, la corneta del sexto de caballería, la policía montada, los indios y la bella joven a la que hay que rescatar, vamos, todo un clásico de película. Imaginen que toda la tribu huye con la cautiva por el río, perseguidos por el protagonista que utiliza el colt como si fuera una ametralladora; pero las corrientes son traicioneras; hay meandros, cursos nuevos, aguas tranquilas y, como no, cascadas y torrentes. Hay un punto en el que la canoa caerá por la catarata, por mucho que nuestro indio reme, aunque toda la tribu arrime el hombro, y, lamento devolverles a la realidad, aquí el final será malo para todos-

      En términos históricos, ese punto es el momento en que las naciones ya no pueden variar su rumbo, el instante preciso en que los acontecimientos ya se precipitan de forma inmutable y sucesiva, el inicio de lo que llamo la vorágine histórica; creo, aunque espero equivocarme, que ésta Nación puede ya haber pasado el punto de no retorno, así que siéntense, saboreen la bebida más de su agrado y contemplen los momentos históricos que se avecinan para que en el futuro puedan ejercer como buenos abuelos cebolletas y narrárselo a sus descendientes o a los de sus familiares o amigos.-

     Así, tenemos una comunidad autónoma que gasta el dinero a espuertas, que ha educado a varias generaciones en una historia inventada y falsa, que es incapaz siquiera de pagar las nóminas a sus funcionarios, que se niega a cerrar ni uno solo de sus corralitos manipuladores y panfletarios y que se encuentra al borde de una quiebra irreversible. Y su casta política, todo hay que decirlo, no muy diferente de la del resto del país, aterrada ante el riesgo de que la quiten el dornajo, se lanza, como todos los políticos cutres que en el mundo han sido, a la búsqueda del enemigo exterior; para ello se fuerzan uniones populares frente al malo, se asila en una bandera y exalta a la masa contra el diablo cojuelo de turno, que, lamento decírselo, esta vez somos el resto de España. Es el niño malcriado y mimado que comete error tras error y, en vez de rectificar, de asumir lo hecho y corregirlo, responsabiliza al que le cuida y apoya; vamos, un caradura de tomo y lomo, lo que en política hispana es sinónimo a político nacionalista.-

      Pero no se equivoquen en la valoración del personaje; ni es torpe ni lelo. Al contrario, demuestra una habilidad fría y calculada para salvar su pellejo y el de sus adláteres dirigiendo al pueblo contra un tercero para evitar que mire la ruina a la que le han llevado, no sea que le pidan cuentas de su gestión. Es del tipo de ralea que condena a los hijos de los demás al aldeanismo de cortas miras, al cierre de espacios laborales y personales amplios, el que manipula, engaña y miente porque quiere abundancia de siervos de la gleba, el que adormece con soma a los que considera épsilon mientras forma a sus hijos para convertirse en los futuros amos alfa.-

      Pero si bien a este  individuo no le considero lerdo, sí que creo que tiene una visión limitada, pueblerina y miope del futuro, vista que comparte, como no podía ser menos, con los caciques de cualquier taifa, pueblo o aldea. Lanza su envite, moviliza a las masas, y cree que las podrá utilizar sin más para tapar su desastre de gestión y conseguir más prebendas hasta conseguir una especie de Puerto Rico a la española, que en román paladino se traduce en que lo que produzco es para mí, y lo que produces tú es para repartir, o si lo prefieren, el nene caprichoso que no ceja en su empeño de medrar a costa del resto de la familia o el señor feudal que quiere holgar sobre las espaldas de sus siervos. Lo malo de su apuesta es que ha roto la presa y ha convertido el pantano en aguas bravas que nos llevan a todos al hundimiento en el caos, porque su arenga ha calado en una turba manipulada y culturalmente indigente que le va a sobrepasar por la derecha y la izquierda; así que a nuestro preboste sólo le va a quedar una salida, abanderar la locura hasta el final, confiando, con una cierta razón, todo hay que decirlo, en la torpeza que siempre ha caracterizado a los políticos nacionales en sus relaciones con la fauna política nacionalista.-

     Y si bien es cierto que esta situación viene de lejos, que las culpas son de todos los gobiernos que desde la transición en España ha habido, y de los ciudadanos que, como ya es costumbre, hemos callado y tragado, los amarracos están ahora en el tapete del gobierno actual, que actúa como es habitual en él, finta, vacila, amaga, se paraliza y se pasma.-

      Y miren ustedes, la apuesta es alta; esta demencia va a crecer y ustedes, ¿qué van a hacer? Mandar al ejército es impresentable en la Europa del siglo XXI, al menos al principio, que ya se sabe que estos nacionalistas empiezan por votos y terminan poniéndose el bigote y las botas del espacio vital. ¿Van a prohibir un referéndum? Vale pardillos, vais a intentar aplicar el derecho en una Comunidad que se pasa las normas y sentencias que no la gustan por el arco del triunfo y, ya puestos, permitir que paseen nuestras miserias por medio mundo. ¿Quizás van a seguir el ejemplo del Reino Unido?, es decir, que hagan su referéndum, pero forzando la pregunta, es decir, preguntar si quiere la separación total y absoluta. No, para nada, los melindres que tenemos son incapaces de creer en la fuerza de la Nación, de poner frente a la realidad a los españoles que viven en Cataluña, es tan simple como plantearles si quieren  un país fuera de España, fuera de la CEE, habitado por ciudadanos extracomunitarios, y fuera de la liga de futbol, lo que dado el nivel cultural de estos páramos seguro que escuece más y ven más claro que si se les explica que lo que allí se produzca, aquí y en Europa serán importaciones, así que chatos, a competir aún más con los chinos.-

     El Gobierno va a quedarse en la inopia, patidifuso y alelado, y si no al tiempo. Este Gobierno y su partido, que vota en el Congreso en contra de las propuestas que intentan que los padres puedan exigir que se enseñe a sus hijos en la lengua común con independencia de la zona de España en la que vivan, que apoya los presupuestos del partido que promueve la secesión, no va a hacer nada, excepto, quizás, esperar que una intervención extranjera le solucione el problema.

     Pero quiero ser justo; no es sólo un problema del Gobierno, es un mal de una sociedad que ha perdido su espíritu, su honor y su fuerza, un país al pairo, una Nación a la deriva, y unos ciudadanos aborregados. Quizás alguien debería recordarnos a menudo la frase de Kossuth, que decía que “únicamente la nación que tiene fuerza vital puede subsistir; pero la que vive apoyada, no en su propia vitalidad, sino en la buena voluntad de los demás, no tiene porvenir”, porque puede ya ser tarde para lograr un futuro digno para nosotros y nuestros hijos.-

 


miércoles, 3 de octubre de 2012

TRES ESPADAS


Hace unos meses dos buenos amigos acudieron a la celebración conmemorativa de la batalla de las Navas de Tolosa. Uno de ellos, andariego, triscón y viajero, que igual calza botas para recorrer la vía de Santiago, que calza zapatos para pulular por Europa y quizás chilabas para vaya usted a saber que caminos recorrerá, me dio a conocer la labor de la Fundación Navas de Tolosa que me hizo recordar una cita del libro la Gran Aventura del Reino de Asturias. Así empezó la Reconquista que decía “En esa fragua se forjó una identidad. Nada menos. El movimiento incesante de pioneros, repobladores y colonos, sólo detenido para volver a ponerse de nuevo en marcha, creó una manera específica de ver el mundo y de entender el sentido de la propia vida. Nada de lo que ocurre en España durante los siglos siguientes puede entenderse sin aquel impulso, hondamente arraigado, de la Reconquista”. Y sirva este artículo para elogiar la encomiable labor  que realizan un puñado de compatriotas para crear un mundo más solidario y defender nuestra historia, y eso frente a la indiferencia institucional, problemas financieros, falta de publicidad y autismo social. Todos ellos peligrosos y curtidos enemigos, pero no más que a los que se enfrentaron con coraje sus antepasados, que también eran los nuestros, en un hecho glorioso en la que España salvó a Europa por vez primera y no única, porque algunos siglos después se repetiría, pero ya en el mar Mediterráneo y lejos de nuestras costas. Que casi nadie de nuestros vecinos lo recuerde quizás no importe, porque eran otros tiempos y de los hechos de honor sólo había que esperar el reconocimiento de Dios.-

             Era aquella una época dura, de hombres recios acostumbrados al sufrimiento. De pesares y goces entre arados y espadas, de esperanzas y tristezas entre aceifas, victorias y derrotas. Y en ese tiempo el peligro acechaba en el sur, el fin de su forma de vida, de sus creencias, de sus ideales y su esencia como herederos de Hispania. Un vasto ejército con guerreros andalusíes, bereberes, esclavos, mercenarios, vividores y traidores, dispuesto a arrasar, sojuzgar, invadir, sin respeto a vidas ni haciendas; una plaga de ciento veinte mil soldados dedicados al saqueo, se apresta a dar un golpe definitivo a los reinos españoles primero, a los francos después, y extenderse por toda Europa a golpe de alfanje, arcos, lorigones, almófares, capelinas y virotes. El final de la galopada, el triunfo de su idea del mundo, será abrevar sus caballos en el Tíber.-

             Y frente a la amenaza exterior, una España dividida en reinos cristianos, que pelean, al igual que ahora, entre ellos más que frente al enemigo común, que malgastan sus energías en rencillas y viejas malquerencias, en linderos y bagatelas. Pero Alfonso, el castellano, no está dispuesto a dar por perdido el reino nacido en Asturias y Vascongadas. Ni Pedro el Aragonés, leal a Hispania como buen maño, va a dejar solo al castellano.  Ni siquiera el remolón pero noble Sancho, el navarro, está dispuesto a dar la espalda a su responsabilidad con la historia. Para variar, y como siempre ocurre en la Piel de Toro, había quien no se enteraba de lo que ocurría, o no quería enterarse, así que el leonés en Babia, y sus caballeros y súbditos a su libre albedrío, vamos, según les placiese, luchar o sestear.-

 
            Y camino al sur, desde Toledo, castellanos, aragoneses y los navarros, tarde pero en hora, que nunca fue contrario al pundonor la puntualidad, sobre todo si de dar mandobles se trataba. Los que vinieron de Europa a ayudar, los ultramontanos, despachados por el castellano a su casa, que por mucha fama que esta tierra tenga más allá de los Pirineos, aquí ni saqueos, ni degollinas, ni violaciones a los súbditos del rey, vistan sayas o turbantes, que más valía a los que sueñan con Europa como sanadora de nuestros males, que repasen la historia para ver que o nosotros nos lamemos nuestras heridas o fuera nos amputan el brazo.-

             Sol, calor, armas ardientes, morrión y gorjales al rojo, sed, privación. Miedo a la muerte, temor por la familia, incertidumbre, pero lo vista al frente, el paso firme de ciudadanos libres de los concejos castellanos, caballeros y peones navarros, aragoneses y castellanos, clérigos armados, órdenes de caballería, pensando en que es vencer o morir, ganar o perder su existencia, luchar o vivir la ruindad de la esclavitud. Y llegados a su destino, los pasos cerrados. No hay donde pasar; la derrota, el descrédito, la ruina, están cerca. ¿San Isidro? ¿un pastor?. Les ruego me perdonen, pero enamorado de las leyendas desde mi niñez, quiero pensar que al igual que Santiago apareció en Clavijo, San Isidro mostró la vereda por donde se introdujo el ejército español y pudo enfrentarse al invasor.-

            La batalla cruenta, los chuzos, de punta. Sangre derramada, filas que flaquean y, mejor,  que hablen las crónicas, llegado el punto decisivo, el Rey castellano dijo “delante de todos al arzobispo de Toledo: ‘Arzobispo, muramos aquí yo y vos’... Y en todo esto doy fe ante Dios, el noble rey no alteró su rostro ni su expresión habitual, ni su compostura, sino que más bien, tan bravo y resuelto como un león impertérrito, estaba decidido a morir o vencer.” Y ahí cargaron los tres reyes, que en aquella época reyes, nobles y ciudadanos no andaban escasos de sangre en las venas, redaños y honra en el corazón. Navarra rompe las cadenas, Aragón derrocha honor, Castilla protege la libertad.-

            Y ese sufrimiento, esa sangría, esas familias rotas, esos villanos muertos, esos nobles aflechados, ese derroche de vida, esfuerzo y honor, nos ha permitido ser como somos, tener nuestra libertad, mejores o peores no sé, pero capaces de optar, de pensar y decidir, de creer o no, de volar sin ataduras, en resumen, de disfrutar nuestra cultura occidental.-

            Y ahora, unos pocos siglos después, ante el silencio común, una modesta Fundación es la que mantiene el recuerdo de la gloria, es la que iza el pendón del honor, del respeto a la historia y del pundonor, ahogándose ante la ignorancia y el silencio, con escasos recursos y ninguna publicidad, demostrando que aún quedan hidalgos amantes de la tierra que en silencio acuna a las almas dormidas en un sueño de una España mejor.-

martes, 25 de septiembre de 2012

FUTURO


La deriva de esta Nación de los dos últimos meses me ha traído a la memoria un párrafo del libro la doctrina del shock, el auge del capitalismo del desastre, que decía  "A  medida que la cruzada corporativista prosigue su violento declive, aumentando el dial del shock para reverberar por encima de la creciente resistencia que se opone a su paso, estos proyectos señalan el camino a seguir entre fundamentalismos de distinto cuño. Radicales únicamente en su inmenso sentido práctico, arraigados en las comunidades en las que viven, esos hombres y mujeres se consideran meros reparadores, tomando lo que encuentran y arreglándolo, reforzándolo, haciéndolo mejor y más equitativo.”, si bien es cierto que el recuerdo es ácido, porque dudé que los españoles ni siquiera se hubieran percatado de lo que nos llevan haciendo.
 
             El 11 de marzo de no hace muchos años, España entró en un shock inducido no se sabe por quién ni por qué, aunque el interés que han mostrado en taparlo los gobiernos socialistas y populares insinúa que el pestazo que me llega a cloaca, nace de una alberca profunda y ramificada. Y sobre ese shock han ido llegando otros, en la que distintos políticos interpretan la misma función dramática, con el mismo guión y distintos actores, que tiene el previsible desenlace, como ocurre en las malas novelas policiacas que se sabe que el asesino es el mayordomo en el segundo párrafo,  de empobrecer a los ciudadanos, masacrar la protección social, arrasar la clase media y llevarse por delante una Nación con más de cinco siglos de historia.-

            Si el anterior gobierno provocó con tesón y ahínco el fuego que nos consume, es el gobierno actual el responsable de extenderlo y no apagarlo. No me vengan con gaitas, no me cuenten monsergas, no hagan cantos de sirena porque desafinan, no me vendan motos, ni me endilguen fábulas, que tienen más cuento que Calleja. Si el anterior Gobierno fue nefasto, el presente, como poco, es igual. A sus incondicionales tendría que recordarles su actual fervor por la alianza de civilizaciones, su claudicación ante los nacionalistas, su rescate a la banca con dinero de los contribuyentes, de su rendición ante los terroristas. usted no ha tenido escrúpulos en mentir al electorado, sin piedad, sin vergüenza; usted ha tirado por la borda su programa electoral. A la papelera y pelillos a la mar, que para eso se han subido al carro de los "neocon", cuidando, como no podía ser menos, de no tocar las prebendas de su casta, de los nuevos señores feudales en que se han convertido gran parte de los políticos que viven y retozan a costa del sudor y de la sangre de sus compatriotas.-

            De su incompetencia política en solucionar los problemas que nos asfixian o de su interés en agravarlos, que ya dudo de si son torpes para el puesto o la reencarnación del Almanzor del fin del milenio, ya he escrito. De cómo el gobierno actual no ha tomado ni una sola medida estructural útil, y si una carruca de medidas puntuales destinadas a arruinarnos, de su fervor en salvar banqueros y desahuciar ciudadanos, también. De su facilidad en soltar terroristas y humillar víctimas, sinceramente no se si se lo dediqué al anterior gobierno o al suyo, aunque es indiferente, así que aplíquenselo porque son ustedes gemelos siameses políticos.-

            Aunque debo reconocer que este Gobierno me sorprende cada día de su penosa legislatura, y no acabo de comprender como sus votantes, los afiliados a su partido, no le echan a gorrazos, aunque sólo sea por el interés que parece tener este gobierno a erradicar la gaviota del mapa político español.

             Pero como a sus ídolos neoliberales  no les es suficiente con destrozar siglos de avances sociales, décadas de lucha para conseguir derechos laborales, mares de tinta para consolidar niveles de vida digna para los ciudadanos, necesitan más. Para estos seguidores de la Escuela de Chicago las ideologías son fardos inútiles, las personas bártulos prescindibles en su afán de enriquecerse por cualquier medio. No importa arrasar haciendas, destruir vidas o arramblar futuros. Su ideología es a la libertad y a la evolución humana, lo que la langosta a las cosechas. Su objetivo es exprimir la última gota de sudor y dejar un páramo a sus espaldas.-

             Por desgracia, España es un campo presto a su depredación. Empresarios mediocres, una casta política patética, periodismo estatalizado (con honrosas excepciones), un tejido productivo malvendido y liquidado, sindicatos verticales, un sistema educativo vergonzoso, ciudadanos más preocupados de la faltriquera de la famosa o del pinrel del futbolista que del expolio al que le someten, y, por si no fuera suficiente, una estructura del Estado atomizada, insostenible, inviable, ilógica y demencial, en resumen, un pesebre a medida de vividores y jetas.-

             Así que los ejecutores, trabuco y faca a la cintura, eliminada ya la clase media, arruinados los ciudadanos, sólo les queda destrozar la empresa, cerrarla y venderla a trozos. ¡Uy, que lapsus!. En política se trata de mantener el shock del país, arrasarlo y desgajarlo, que ya se sabe que las aldeas son más golosas para las aceifas que los burgos.-

            Y así, con la complicidad del débil y pusilánime gobierno que padecemos, los nacionalistos crecen, como las plagas en las ciudades apestadas para rematar moribundos y extender su flagelo. Y el envite de ahora no es una cuestión de cultura, ni de raza, ni de nacionalidad ni de identidad; que nadie se equivoque. Hablamos de negocio, de dinero fácil, de un medio de embaucar a ingenuos e incultos ciudadanos para convertirlos en los esclavos de los nuevos tiranos, en los payeses oprimidos en el nuevo feudalismo.-

            Y el gobierno actual es el responsable de esta situación, así que dejen de mirar atrás, que lo que ya ven es su sombra. Quizás deberían explicarles que un exceso de shock refuerza a la víctima, y que donde había añagazas, aparecen azagayas, donde bulos, chuzos, donde mentiras, jabalinas y donde saqueos, corcescas.

martes, 7 de agosto de 2012

QUE LE CONOZCAN


A punto ya de desconectar este blog hasta el mes de septiembre, mes de la vendimia en el que nos espera una prodigiosa cosecha de nuevos parados y negocios clausurados, leo y oigo las declaraciones del gobierno previas a la invasión de hombres teutones de luto, no creo que por España, y me veo trasportado a la lectura de la obra La Europa Revolucionaria que decía  “La fantasía más ambiciosa era el sueño de Azaña y de una gran parte de los republicanos de izquierda, para quienes, gracias a cierto truco de magia política, la izquierda moderada logaría dominar una República no revolucionaria, semidemocrática y de izquierdas que, dejando de lado el centro y a la derecha, conseguiría de algún modo controlar a los revolucionarios. Eran estas las ilusiones de unos radicales pequeñoburgueses y diletantes ajenos a la realidad de la España de 1936… ” Ahora, en la España del siglo XXI, aunque estos pequeño burgueses diletantes son de derechas, son igual de ajenos a la realidad española que sus antecesores y vuelven a pensar que con su magia política van a resolver los problemas del país dejando de lado la estructura social.-

      Este gobierno que se encontró, verdad es, una herencia gravosa de los gobiernos del Sr. Rodriguez Zapatero, dadas sus actuaciones, tiene como mayor reto político dejar al anterior gabinete como un buen gobierno, y esto sí que es magia política de la buena. Si usted hubiera gobernado después de Atila, habrían nombrado al huno protector del Imperio Romano. Porque, no se si ustedes se han percatado, pero este Gobierno se lleva el penoso palmarés de indicadores negativos. Ha empeorado los datos del desempleo, baja la cifra de producción, sube la prima de riesgo, que, por cierto Sr. Rajoy, usted sabrá que hace con su prima, pero la pone a mil, así que baje su nivel de seducción erótico política. Todas sus medidas sólo han conseguido empeorar todos los indicadores, así que si la herencia que usted recibió fue penosa, la que va a dejar al que le sustituya a finales de este año no es que vaya a ser peor, va a ser apocalíptica. Ya puestos, deje el cargo el 21 de diciembre y, al menos, tendremos el consuelo de que su llegada al cargo era un hecho cósmico inevitable que ya predijeron los Mayas hace tiempo.-

       Este Gobierno se ha empeñado en seguir los malos consejos de banqueros y magnates de la Escuela de Chicago, y sus consecuencias serán las habituales en este tipo de políticas: Desaparición de las clases medias, reducción de niveles de protección social, paro, hambre y un distanciamiento entre los ricos y los pobres; para terminar no sé si nos dejará una democracia vacía de contenido o algún régimen totalitario y represor. Hermoso legado dejan ustedes a nosotros y a nuestros descendientes. No sé si están ustedes convencidos o engañados, pero, por si acaso les han mentido con eso de que las teorías keynesianas interfieren la marcha de la economía que se comporta como la naturaleza en busca de equilibrio, les digo que la naturaleza no busca el equilibrio, sino el caos, que los ríos que trascurren mansos por las ciudades a veces tienen la mala costumbre de arrasar villas, llevándose a su paso personas y bienes, y que la reconstrucción siempre es dura, dolorosa y gravosa.-

     Quizás por eso algunos políticos, con mayor visión de futuro que la de su gobierno, pensaron que no era malo canalizar los ríos para evitar las riadas. No sé si ustedes entienden las metáforas, pero sigan destrozando y arrasando la protección social, mantengan sus privilegios de nuevos señores feudales en clave política, mantengan los reinos de taifas autonómicos, y la riada económica va a ser de tal magnitud que o bien podrán vender lo que quede de país a las multinacionales de turno o bien el conflicto social alcanzará unos niveles que ni siquiera vieron nuestros abuelos.-

     No sé si se han dado cuenta ustedes que si han alcanzado el poder con un programa político y aplican otro, han mentido al electorado y han perdido toda su legitimidad democrática. Han manipulado, han engañado a los españoles con una sarta de embustes y falacias, se han aprovechado de una situación económica para lanzar unas patrañas en un programa electoral y aplicar unas medidas completamente distintas. El voto de los ciudadanos es a unos principios de gobierno, a unas reglas de juego, a unas medidas para aplicar, no a unas fotografías en unos carteles electorales.-

     Ustedes tienen la responsabilidad del futuro que nos llega al paso de la oca de los nuevos colonizadores financieros, de la marcha de nuestros jóvenes, del hambre en las calles, de las familias sin hogar, que existen aunque ustedes, atrincherados en sus miles de coches oficiales, encerrados en sus palacetes oficiales, enquistados en los organismos oficiales, parasitando los recursos de la Nación, no lo quieran ver.-

     Simplemente espero que los españoles no olviden lo que ustedes están haciendo, que no se dejen engañar más, que los ciudadanos, especialmente sus votantes, le conozcan, a Usted y a sus diputados, a sus seguidores, a los cómplices nacionalistas, a la casta política parasitaria, que les conozcan su anverso y su reverso, por arriba y por abajo, cada palmo de su badana política, que les conozcan intensa y profundamente, y que de ese conocimiento les quede vergüenza y humillación, y que la misma les acompañe hasta el final de sus días.-